Palabras de Juan H. González Gaviola , superintendente de Riesgos del Trabajo (SRT).

Juan Carlos Lascurain (UIA), Hugo Moyano (CGT) y Juan H. González Gaviola (SRT).
Como médico podría decirles que sin salud no hay posibilidades de hacer nada, y estando las acechanzas de los peligros de perder la salud nos hacen perder también la energía para poder desarrollarnos adecuadamente en la vida.
Creo que tenemos en este tema, que es el hijo menor de la seguridad social que viene retrasado con respecto a otras cosas, porque los trabajadores argentinos conocen perfectamente los derechos y cómo funcionan otros ambientes de la seguridad social como son las obras sociales o el sistema jubilatorio, y no tienen tan claro cómo es el tema de la seguridad en el ambiente de trabajo, ni siquiera cuáles son sus derechos y sus obligaciones.
Creo que lo importante es que seamos capaces de analizar el tema de la salud y de la seguridad globalmente. Hoy el tema de la seguridad está en primer lugar en la agenda política mundial, y el tema de la seguridad en el trabajo, con mucho esfuerzo y a través de una verdadera reforma cultural que se viene haciendo en los últimos años, ha logrado incorporarse y tomar cada vez más fuerza también en las agendas nacionales e internacionales.
Cuando hablo de la seguridad creo que si bien es cierto que nosotros nos especializamos en el tema de la seguridad y de salud en el empleo, no podemos escindir el tema de la seguridad, de toda la seguridad. La seguridad en el hogar, en el ambiente público, y la seguridad también en nuestros empleos, donde discurre gran parte de nuestra vida.
Y todo esto en un contexto de un gran hogar, que hoy está enfermo, que es el mundo, que también está acechado por tremendos problemas, con producción de cambios climáticos que van a poner riesgo y que seguramente van a hacer en un corto plazo si no tomamos las medidas adecuadas que las condiciones de vida que tenemos ahora cambien drásticamente.
En el tema de poder cambiar actitudes, la seguridad en definitiva es una actitud, es un tema cultural. Muchos de los que asisten a la V Semana Argentina lo que podemos aportar son los contenidos a esta cultura de la seguridad que deberíamos expandir para tener un mundo más vivible, y especialmente cuando hablo de cultura tiene que ver con cómo valoramos las cosas, qué priorizamos, qué valor le damos.
Tuve la oportunidad de asistir a un seminario en Toronto, Canadá, y me llevé una agradable sorpresa. Cuando uno viaja por las capitales del mundo encuentra la tumba del soldado desconocido. Si nosotros vamos a la Plaza San Martín vamos a encontrar las lápidas de todos nuestros soldados que murieron defendiendo la soberanía nacional en las Islas Malvinas, y cosas similares se ven alrededor del mundo.
Pero lo más importante que tiene un país es su fuerza productiva, y cuando hablo de trabajo hablo de trabajadores y empresarios, cada uno cumpliendo su función, y no tenemos una tumba al trabajador desconocido que murió generando la grandeza nacional. En Toronto, encontramos un monumento a trabajadores muertos con una memoria de cien años hacia atrás, y representativo de un trabajador por año y por distintas ramas de actividad.
Esto significa darle importancia. Y no es una abstracción. Conocemos al Sargento Cabral, que se murió defendiendo a Gral. San Martín, pero pareciera que los trabajadores que mueren o que pierden la salud en nuestra importancia son al igual que nuestro medio ambiente, una cuestión que es renovable y de nunca acabar, y esto termina generando una lógica que tiene que ver con que nos pongamos de acuerdo en el consenso de la ley que queremos.
En la ley que queremos el seguro tiene que ser el “plan B”, y esto nos va a salir mucho más barato, y vamos a tener mucha más competitividad y más productividad. Mientras los trabajadores no se accidenten ni se mueran, el costo adicional de los seguros que tenemos va a ser inferior, pero si seguimos pensando con la mentalidad de que quien define cómo se arregla la seguridad en la salud y en el empleo, son los contadores con criterios economicistas y no con los criterios técnicos que deben definir cuáles son las maneras específicas de prevenir en cada actividad el riesgo específico que tiene.
Entonces creo que este acuerdo nacional, esta nueva ley que es necesaria y en la cual tenemos que avanzar, debe basarse también en un consenso cultural de qué cosas priorizamos. Creo que repetir el tema que porque tengo una ART y pago un seguro me saqué el problema de seguridad de encima, no es una buena cultura.
Creo que tener una ART y tener un seguro porque fallaron todas las medidas de prevención que hicimos es necesario y es saludable, hay que hacerlo. Pero previo a esto, debemos agotar todas las medidas de prevención.

Juan H. González Gaviola (SRT).
Y hoy en la Argentina estamos en condiciones de hacerlo. Después de 12 años de funcionamiento de este sistema con algunas mejoras parciales y también con algunos retrocesos importantes, como el tema del incremento de la cantidad de días que tarda un trabajador en reintegrarse al trabajo a pesar de los adelantos que tiene la medicina. Creo que tenemos la experiencia porque tenemos ya el mapa del siniestro, y ese mapa si es seguro, ojala así lo sea, nos dice que la mayoría de los empleadores no registran accidentes. Eso es muy importante, que sobre 400 a 500 mil empleadores que tenemos sólo 90 mil registren. Ojalá sea cierto, ojalá no tengamos un registro, una de las tareas que tenemos es ver si le podemos dar más firmeza y validez a las cifras con las que este sistema se esté manejando.
Me encantaría que fuera cierto, y estoy seguro de que si no es cierto los accidentes que se producen son menores, porque de otra manera sería muy difícil ocultarlos y a las muertes aún más.
Sí me parece un desafío el tema de ampliar la cobertura. Estamos orgullosos de haber incrementado la cobertura y de tener más de 7 millones de personas bajo la cobertura de un Sistema de Riesgos del Trabajo, pero tenemos una población económicamente activa que casi duplica esta cobertura, y ahí no estamos hablando de si les dan buenas o malas prestaciones en especie o buenas o malas prestaciones dinerarias. Esos trabajadores argentinos que están en la informalidad, que están en trabajo indecente, sin cobertura social de ningún tipo, están librados a la buena de Dios. Y yo diría que éste es nuestro primer compromiso, ver cómo avanzamos para tener una cobertura universal.
Si además nosotros tenemos definido el mapa del riesgo y casi el 40% de los accidentes que están registrados, denunciados, que las ART nos transmiten que se producen, se concentran, gracias a Dios, en una pequeña cantidad de empleadores. Creo que es importante en un mundo de interacciones, de responsabilidades fraccionadas y compartidas, el avanzar hacia un verdadero compromiso nacional para mejorar los indicadores que en la Argentina hay, que seguramente son mejorables.
Este sistema bajó drásticamente la mortalidad en el trabajo en los primeros años. Pero luego está sufriendo una especie de amesetamiento en los últimos años, en los cuales no han habido modificaciones importantes.
Si nosotros vemos el nivel de dispersión que hay en la cantidad de siniestros en la misma rama de actividad, y no estoy hablando de los que están genéricamente ubicados, que toman en el mismo ramo la silvicultura y la pesca, sino por ejemplo en la construcción, hay dispersiones muy grandes. El solo hecho de que aquellos que hoy no están tomando las medidas y que generan esta siniestralidad se comporten como otros argentinos, no estamos pidiéndoles que asuman conductas culturales que no son las de este país, sino que asuman conductas culturales de lo que hacen muchos otros argentinos que trabajan con responsabilidad y protegen mejor su fuerza laboral, seríamos capaces en muy poco tiempo de bajar los índices de incidencia y también de mortalidad en la Argentina.
Es por eso que estamos trabajando activamente con los gobiernos provinciales, en quienes está descentralizado el poder de policía y también un poder de policía descentralizado a tono con el modelo de los 90, que era sacarse el tema de encima sin políticas que generaran una unicidad del sistema.
Estamos trabajando en ver cómo generamos cantidad y calidad apropiada en el universo a controlar en todas las provincias para que podamos hablar de que la Argentina tiene un sistema nacional, si no tenemos 24 sistemas con distintas intensidades y calidades, si podemos trabajar en un sistema donde compartiendo la información sinergicemos nuestra acciones. En donde no hay equipamiento tecnológico y técnico concurrir desde los fondos que nos provee el Fondo de Garantía para fortalecer institucionalmente el sistema. Para no mezquinar ningún recurso que la SRT pueda tener en fortalecer los sistemas de capacitación que desarrolla el sistema del movimiento obrero organizado, el movimiento empresarial organizado, las organizaciones sin fines de lucro, de profesionales vinculados al tema y trabajar en conjunto también con quien la ley les da responsabilidades de ser el primer vigía de cómo está la situación de ambiente de trabajo para no sólo tener un sistema de riesgos, un mapa de siniestros de trabajo, que es cuando el siniestro ya pasó, que es lo que hoy tenemos, sino para tener un verdadero plano del riesgo del trabajo con las medidas correctivas.
Yo estoy seguro de que si ponemos a la totalidad de los establecimientos de acuerdo a la normativa y si además somos capaces de trabajar y profundizar actividad por actividad, situación que venimos trabajando tanto con la CGT como con la UIA, como también con la UART, con quienes formaremos mesas cuatripartitas para que se concentren en estudiar focalmente los riesgos inherentes a cada actividad productiva para sistematizar las medidas preventivas y para que en las situaciones donde desafortunadamente estas situaciones o no se hayan aplicado o no hayan sido suficientes, sistematizar también las conductas a seguir ante el infortunio ocurrido de manera tal de garantizar el máximo de rehabilitación de la salud del trabajador y su más pronta reincorporación al mundo laboral.
Estos son los lineamientos fundamentales de trabajar en conjunto, interactuar, mucho cambio de información, mucho acuerdo con las provincias, mucho trabajar codo a codo con el sector empresario y con el sector trabajador, con los sectores técnicos que van a ir alimentando las conclusiones que seguramente van a servir en las futuras convenciones colectivas de trabajo para que no sólo trabajemos.

Gabriel Martínez (CISS), Javier González Olaechea (OIT), Juan Carlos Lascurain (UIA), Hugo Moyano (CGT), Juan H. González Gaviola (SRT), Jorge Aimaretti (UART), Lilia Archaga Quiros (AISS) y Pedro Wasiesko (CTA).
El trabajo debe ser más seguro un elemento fundamental de discusión en una Argentina que hoy tiene la oportunidad de construirse como un país mejor, porque estamos viviendo un momento espectacular con cinco años de crecimiento sostenido, con bajas de la desocupación, disminución de la mortalidad laboral y no sólo eso, sino que estamos creando trabajo y empresas todos los días.
Entonces tenemos las condiciones necesarias para que podamos darle otra vuelta de tuerca y que estos indicadores, que si bien en algunos casos son atractivos y no han sido tan drásticos en las mejoras, el mejoramiento de la empleabilidad y de la generación de empleo, y la baja del desempleo, sean el contexto en el cual desarrollemos estas jornadas. De manera tal que haciendo votos para que el trabajo en estas jornadas sirva para tener ambientes de trabajo más saludables y seguros y sin discriminación en el ingreso y en el progreso laboral por causas genéricas, religiosas, ideológicas o de preferencia sexual. Sin abuso de posiciones dominantes, sin violencia laboral, haciendo votos porque podamos mejorar todos estos puntos, dejo inaugurada la V Semana Argentina de la Salud y Seguridad en el Trabajo.