MENSAJE DE JUAN SOMAVÍA, DIRECTOR GENERAL DE
LA OFICINA INTERNACIONAL DEL TRABAJO (OIT), GINEBRA, SUIZA
En el día de hoy la OIT se suma a los gobiernos, a las organizaciones de
empleadores y trabajadores y todos aquellos que obran en pro de una mayor seguridad
y salud en el lugar de trabajo en la celebración de este Día Mundial
de la Seguridad y Salud en el Trabajo.
La OIT fue fundada en el reconocimiento de que existen condiciones de trabajo
que entrañan tal grado de injusticia, miseria y privaciones para gran número
de seres humanos, que el descontento causado constituye una amenaza para la paz
y la armonía universales, y que es urgente mejorar dichas condiciones;
por ejemplo, mediante la protección del trabajador contra las enfermedades
y contra los accidentes de trabajo.
Ese imperativo sigue siendo válido. La protección de la salud y
la seguridad de todos los trabajadores es piedra angular de la meta más
amplia de la OIT que representa el trabajo decente, meta que recibió el
respaldo de la comunidad mundial en la Cumbre Mundial de 2005.
La promoción de la seguridad y la salud en el trabajo es una responsabilidad
global y requiere tomar medidas a nivel nacional, regional e internacional.
En este Día Internacional centramos nuestra atención en el más
reciente instrumento creado por la OIT para reforzar y respaldar esos esfuerzos:
el nuevo Convenio sobre el Marco Promocional para la Seguridad y Salud en el Trabajo
2006 Nº 187 adoptado por la Conferencia Internacional del Trabajo en junio
de 2006.
Ese convenio y la recomendación correspondiente reflejan la importancia
de conceder elevada prioridad a la salud y la seguridad en el trabajo en los planes
de acción nacionales. El respeto por la vida de los trabajadores debe ser
elemento central de las estrategias sostenibles de crecimiento y desarrollo.
Estos instrumentos establecen un enfoque sistemático en materia de prevención
de enfermedades y lesiones en el trabajo mediante una política nacional,
un sistema nacional, un programa nacional y un perfil nacional. Están basados
en la participación tripartita. Su aplicación crea un entorno conducente
a hacer causa común en torno a los objetivos de la salud y la seguridad
en el trabajo, y abre vías de difusión y perspectivas de acción
sobre otros instrumentos pertinentes de la OIT.
Una orientación preventiva fomenta que la seguridad y la salud en el trabajo
constituyan un reflejo y no una carga, y el enfoque que promueven puede facilitar
la cooperación regional e internacional en materia de salud y seguridad.
La ratificación y aplicación del Convenio Nº 187 es una expresión
concreta del compromiso con la protección de la salud y la vida de todos
los trabajadores.
Reiteremos en el día de hoy nuestro compromiso para hacer todo lo que esté
a nuestro alcance para prevenir los millones de casos de enfermedades, lesiones
y muertes que obedecen a accidentes de trabajo todos los años.