Cuando hablamos de unidades de salud laboral nos
referimos fundamentalmente a unas unidades de trabajo ubicadas y ligadas a la
atención primaria de salud. Nosotros escogimos este campo de trabajo porque
pensamos que la mayoría de las enfermedades relacionadas con el trabajo
pasaban por el sistema sanitario aunque les correspondía el servicio de
aseguramiento de enfermedades profesionales; es decir, este tipo de consulta muchas
veces pasa por el médico de atención primaria.
Ello es así por muchas causas, porque son enfermedades multisectoriales,
o sea que es difícil distinguir su origen real, o único de esta
enfermedad, presentan muchas veces una característica inespecífica,
que muchas veces las hace confundir con enfermedades de origen común, y
por lo tanto el trabajador cuando tiene una dolencia al primer sitio donde acude
es con su médico de atención primaria.
Por último, hay enfermedades que tienen un largo período de latencia
y muchas veces aparecen cuando el trabajador ya está jubilado, o hace muchos
años que ha abandonado el trabajo que le causa la enfermedad.
Luego en España hay una característica, que el sistema de atención
primaria es muy accesible al ciudadano, que en cualquier momento tienen una cobertura
profesional universal y están muy bien ubicados en el territorio y abiertos
en toda España. Tienen un horario de atención al público
a partir de 12 horas diarias.
Es un sistema prestigiado para la población, por lo que se acude con mucha
facilidad, y muchas de las enfermedades laborales se ven en estos centros.
Les citaré solamente dos trabajos que hacen referencia al tema.
Uno del año 2002, en el que el 49% de los médicos encuestados de
atención primaria dijo que habían atendido algún caso de
patología relacionada con el trabajo. En esto quiero dejar claro que me
estoy refiriendo a un abanico más amplio que las enfermedades legalmente
reconocidas como "profesionales".
Cuando el médico habla de patologías relacionadas con el trabajo
está hablando de muchos aspectos de la salud de un trabajador, que pueden
verse influidos por el trabajo, pero también por su vida cotidiana.
Otro estudio, que hizo el doctor Castejón, también en 2002, demostró
que el 16% de las incapacidades temporales para el trabajo que se daban por contingencia
común, de hecho eran enfermedades relacionadas con el trabajo. Hay cifras
muy importantes que nos están diciendo que el sistema sanitario de atención
primaria está atendiendo muchos casos que correspondería atender
en el sistema de prevención de las enfermedades profesionales.
Bajo estas premisas se crearon estas unidades de salud laboral. Inicialmente la
nuestra fue la primera en la zona del Bajo Llobregat. Posteriormente se han extendido
por todo el territorio catalán. En estos momentos hay 9 unidades de salud
laboral creadas, lo cual es un orgullo, porque era una especialidad muy pionera,
muy débil, pero que poco a poco se ha ido consolidando.
Nacieron con un buen inicio como apoyo a la atención primaria de la salud,
e integradas en la red sanitaria pública asistencial. En la actualidad
hemos avanzado un paso y hemos pasado a depender de la Dirección General
de Salud Pública, y ya no solamente tiene referencias puramente en el ámbito
asistencial, sino que también tenemos competencia en todo aquello que es
promoción de la salud y prevención de la enfermedad.
En estos momentos una de las funciones es la promoción de la salud laboral
y la prevención de los riesgos laborales como una perspectiva comunitaria
y promocional, y por otro lado también una cosa que creemos que es muy
importante en España, que es mediar, hacer un poco como bisagra entre el
sistema de salud, el sistema de prevención de riesgos laborales y el sistema
de la seguridad social.
En este momento son tres sistemas que divergen completamente desde muchos puntos
de vista.
Una de las funciones fundamentales que nos hemos planteado es mejorar la detección
de los problemas de salud en el trabajo, contribuir a su resolución administrativa
-problema complejo en muchos países-, y facilitar la relación entre
los servicios sanitarios y los agentes que intervienen en la aseguradora.
En principio elaboramos un análisis de situación. Esto se refiere
a facilitar en cada zona en donde estamos ubicados, un estudio demográfico
y sociolaboral de la población activa, características del tejido
productivo, análisis de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales
que se dan en el territorio de referencia y, por otro lado, descripción
de los recursos preventivos y de carácter asistencial relacionados con
la patología laboral.
Lo primero que hacemos es un análisis de la situación con el objetivo
de facilitar e informar a los médicos de la atención primaria de
los recursos preventivos que hay en su zona, pero también de qué
enfermedades pueden encontrarse en esa zona, para informar a los médicos
para que reconozcan posteriormente las posibles enfermedades.
Otro de los puntos, el fundamental -al que hemos abocado más esfuerzos-
sería el de la formación de los profesionales sanitarios. El objetivo
fundamental era que el médico de atención primaria, yo diría
que también especializada, de los hospitales, con los que también
he establecido vínculos de trabajo, reconozca el riesgo laboral como factor
etiológico, pero también como factor pronóstico.
Es decir, el médico de atención primaria, cuando un trabajador va
a consulta, que no solamente pregunte si fuma, si bebe, si hace ejercicio físico,
sino que pregunte en qué trabaja aquella persona. Esto parece una obviedad
pero todavía cuesta que el médico haga esta pregunta.
Por otro lado, también dotar al médico e intentar que adquiera criterios
para detectar la posible asociación entre alguna de las patologías
con el trabajo que realiza el paciente.
Otro de los objetivos de esta formación es que adquirieran criterios para
gestionar los problemas, derivar al trabajador a los circuitos que les correspondan
para su atención y, por otro lado, poder dar consejos preventivos, ya que
el médico de atención primaria es el que va a seguir durante toda
la vida a aquel trabajador.
Otro de los objetivos que muchas veces nos olvidamos es que contemplen el trabajo
como factor pronóstico, que influye en la evolución de muchas enfermedades
comunes. No es lo mismo un bronquítico crónico que va a volver a
trabajar en una fundición, en donde seguro habrá una repercusión
en la evolución de su enfermedad debido a su trabajo, de modo que el médico
de primaria debe contemplar ese tipo de temática.
Tanto en ese sentido como en las bajas laborales, como también en la capacidad
de reincorporación laboral de aquél paciente.
En nuestra zona tenemos datos del año pasado, un 71% de los médicos
de atención primaria de nuestra zona ha participado en sesiones formativas
elaboradas por nuestra unidad.
Esto fundamentalmente lo hacemos en las sesiones que los equipos tienen habitualmente
haciendo discusión de casos, o bien de casos que el propio médico
de primaria plantea o bien casos que nosotros hemos visitado y que consideramos
ejemplares y que pueden servir para el común de los médicos.
Por otro lado desarrollamos temas monográficos sobre enfermedades que pueden
ser prevalentes en la zona donde estén ubicados los equipos de atención
primaria. Por ejemplo, el año pasado los temas que desarrollamos fueron
síndrome del túnel carpiano, intoxicación por disolventes,
diagnóstico diferencial del asma laboral, el acoso laboral, solamente dando
elementos de detección del acoso, lo que no es acoso laboral, porque en
Cataluña se confunde a veces el acoso laboral con conflictos de relaciones
laborales. Se ha disparado muchísimo la alarma con estos temas, pero no
es todo lo que se dice.
Otro aspecto muy importante de nuestra formación -y de lo que nos sentimos
muy orgullosos- es la formación de posgrado. A los médicos de atención
primaria residentes, desde el año 2000, todos los médicos de la
Costa del Poniente pasan por un curso de 20 horas de salud laboral, de donde salen
con una formación básica.
Otro de los aspectos que abordamos es la elaboración de materiales que
se les envían a todos los médicos de atención primaria y
que también luego se cuelgan en la Internet.
Actualmente estamos trabajando en una forma de avisos sobre patologías
laborales en la historia informatizada compartida que tenemos en atención
primaria.
Otro de los aspectos es el de la gestión de casos. Simplificando, en España
cuando un trabajador tiene un problema de salud, si es una enfermedad común
o un accidente no laboral, acude al Servicio Nacional de Salud, al Centro de Atención
Primaria que le corresponda, y si es un accidente de trabajo o una enfermedad
profesional, debería acudir a la Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades
Profesionales.
En muchas ocasiones esto no sucede porque el propio trabajador se dirige a un
centro de atención primaria o bien la Mutua, cuando va el trabajador dice
que no es una enfermedad profesional. En estos casos es la atención primaria
que asume todos los casos, y las unidades de salud laboral actuamos en este nivel,
cuando un médico de atención primaria piensa que es un caso realmente
debido al trabajo nos lo deriva a nosotros, que informamos sobre el caso y si
lo consideramos oportuno, hemos logrado una cosa que para nosotros ha sido muy
importante porque uno de los hándicaps que teníamos era el conocimiento
de las condiciones reales de trabajo.
Nosotros teníamos la información de lo que el trabajador nos decía,
que en la mayoría de las ocasiones define muy bien el puesto de trabajo,
reconoce cuáles son sus condiciones de trabajo, pero esto a la hora de
hacer un informe que pudiera reverter en las mutuas siempre se nos decía
que teníamos una visión muy sesgada del tema. Una visión
puramente del trabajador.
En estos momentos hemos conseguido que cuando lo creamos conveniente, la Inspección
de Trabajo nos facilita la información sobre aquel puesto de trabajo. Pienso
que es un logro de reconocimiento de nuestra actividad.
Si nosotros creemos que esto es una enfermedad profesional derivamos este caso
al Instituto Catalán de Investigaciones Médicas, que sería
el que oficialmente legaliza la existencia de esa enfermedad.
En la gestión de casos hacemos atención directa con investigación
del problema, diagnóstico y consejo preventivo al usuario, información
siempre al médico de familia, siempre, y lo remarco, siempre al trabajador.
Muchas veces hacemos un diagnóstico de una enfermedad profesional y el
propio trabajador no quiere que esa información se gestione y se derive
hacia la Mutua de Accidentes de Trabajo. Porque hay muchos trabajadores en condiciones
precarias que temen que ello pueda repercutir en la continuidad de su contrato.
Si hay consentimiento por parte del trabajador, comunicamos a la unidad médica
del servicio de prevención de la empresa, derivamos a la Mutua, derivamos
a la Administración Laboral si lo creemos conveniente y, por último,
recomendamos la solicitud de contingencia laboral al Instituto Catalán
de Investigaciones Médicas.
Otro de los aspectos que desarrollamos, nos cuesta mucho decir que es dificultoso,
es este sistema de identificación de patologías relacionadas con
el trabajo. Es decir, un sistema de vigilancia epidemiológica de las enfermedades
relacionadas con el trabajo.
Los objetivos son los de cualquier sistema de notificaciones, es decir, detectar
las enfermedades relacionadas con el trabajo atendidas en atención primaria
de salud, analizar la morbilidad relacionada con el trabajo, conocer qué
factores de riesgo están asociados a las patologías seleccionadas
y contribuir a la resolución de los casos.
Para ello creamos un sistema de notificación muy sencillo, en el que mediante
unas fichas de papel el médico de cabecera poniendo crucecitas podía
remitirnos el caso. En el anverso están todos los datos sobre la enfermedad
de la que se trataría, datos del trabajador, del notificador, datos laborales,
diagnóstico, con la codificación CIE10, situación del paciente,
si estaba en situación de incapacidad, de jubilación o en cuál,
qué actuación hacemos nosotros y, por último, el consentimiento
del paciente para que esta notificación pudiera remitirse a otros sitios.
Una parte que tiene mucho que ver con el aspecto formativo es el reverso de estas
fichas, en lo que se destaca son puntos clave para sospechar enfermedades profesionales.
Damos una serie de pistas en las que el médico notificador, pues pedimos
la historia clínica laboral, cuando sospechemos que es una enfermedad laboral,
y luego, sobre una serie de patologías, que según el territorio
catalán cambian, pero en concreto en esta ficha desarrollamos sospecha
sobre túnel carpiano, epicondilitis, tendinitis, hipoacusia por ruido,
dermatitis y asma. Eran temas muy prevalentes en aquella zona.
De los casos que se nos remitieron como posibles patologías laborales,
el 85,2% realmente nosotros consideramos que estaban relacionados con el trabajo,
y de estos casos solamente se derivaron para determinación de contingencia
un 24,2% y a las mutuas y a los servicios de prevención se remitieron un
33,8%.
Esto tiene que ver con que a veces alguna enfermedad que aunque estuviera relacionada
con el trabajo considerábamos que legalmente no se la iban a reconocer
porque no estaba en el cuadro de enfermedades profesionales, o bien en la mayoría
de las ocasiones son trabajadores que no quisieron que esto se llevara adelante
administrativamente por miedo a perder el puesto de trabajo.
A todos los médicos de atención primaria que están en el
sistema se les envían estas revistas periódicas, con todos los casos
que nos han notificado, se les retorna la información.
Por último, otro de los temas es el de programas de salud laboral establecidos
por el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, nuestro gobierno,
en el territorio. Voy a destacar un programa de vigilancia pos ocupacional de
la salud de los trabajadores expuestos al amianto.
En el resto de España esto está más desarrollado, en Cataluña
hemos sido de los sitios últimos en incorporarnos a ello. En España
como mínimo ha habido una gran presión por parte de gente expuesta
tanto laboralmente como ambientalmente al amianto para el seguimiento de este
tipo de casos.
Muchos de los trabajadores, mucha gente que hace tiempo que no trabaja con el
amianto reclamaba que se les reconociera, que se hiciera un seguimiento de su
posible patología. En ese sentido se ha creado este programa en el que
se identifican trabajadores expuestos al amianto, el objetivo es determinar patologías
determinadas con esta fibra, y finalmente hacer un seguimiento integral y coordinado
de estos trabajadores.
En este caso el programa a nivel territorial lo desarrollamos en todas las unidades
de salud laboral, y contamos con el refuerzo y asesoramiento de los neumonólogos
de cada zona.
Otro de los temas que estamos intentando desarrollar es el de la investigación
en salud laboral. Se están intentando desarrollar, con medios muy precarios
diría, distintos trabajos de investigación fundamentalmente en colaboración
con la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
La demanda asistencial se efectúa a menudo en los centros de atención
primaria, las unidades de salud laboral actúan en Cataluña como
unidades de apoyo a los médicos de atención primaria y hospitalaria
y las unidades en estos momentos están facilitando la relación entre
el Sistema de Salud, el Sistema de Prevención de Riesgos Laborales y el
Sistema de la Seguridad Social.