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| Discurso de apertura de Alfredo Conte-Grand,
secretario de Seguridad Social de la Nación. |
Lo primero que quiero decir es que agradezco sinceramente
la presencia de nuestros invitados internacionales: tenemos aquí al señor
secretario general de la Asociación Internacional de la Seguridad Social,
autoridad máxima en materia de seguridad social a nivel mundial. Tenemos
representantes de la Oficina Internacional del Trabajo y de la Oficina Sanitaria
Panamericana. Además de expertos invitados amigos nuestros.
Yo quiero decir que esta Semana, que ya va teniendo su tradición, que ya
va constituyéndose en un evento al que la SRT nos ha acostumbrado en estos
últimos cuatro años, va a ser seguramente un foro que continuará
porque tiene algunas características fundamentales en la materia que nos
ocupa, de los riesgos y las condiciones en el trabajo, y es que estamos todos.
Aquí están los trabajadores, tienen su espacio, discutirán,
se pondrán de acuerdo, presentarán sus posturas. Aquí está
el mundo académico, las universidades -que no necesariamente hace un tiempo
se ocupaban intensamente como lo están haciendo ahora, probablemente por
nuestra preocupación-. Aquí está el problema de la cultura
de la prevención, como lo ha evocado con toda claridad el señor
superintendente, esa cultura que tanto se necesita para convencernos de que todos
tenemos que colaborar para que el trabajo sea seguro y nuestras empresas sanas.
Por otro lado también, hemos puesto como tema central algo fundamental:
la Atención Primaria de la Salud. Esta es una estrategia que venimos instrumentando
desde el principio de esta gestión, que consiste, sencillamente, en dedicarse
a las causas primarias que determinan la salud o el accidente o la enfermedad
en nuestros trabajadores.
Esta estrategia la hemos concretado de diferentes formas. Una de ellas es la
investigación profunda de cada accidente, que se instrumentó
con una metodología muy seria, como la del árbol de causas que ustedes
conocen. Y esta muestra del interés que tenemos por aquellos accidentes
que no se han podido evitar no es algo simple, sino que es la señal
de que estamos en una tendencia distinta.
Lo que decía el superintendente es tremendamente claro; tenemos en el país
una tendencia distinta. Y tenemos en materia de riesgos del trabajo una clara
impronta hacia una intervención del Estado para lograr estos objetivos
que nos proponemos.
El trabajo decente, consagrado por la OIT desde fines de los 90, no es algo vacío.
Es una forma de trabajar que perseguimos y perseguiremos hasta el fin de nuestra
gestión. No queremos trabajadores mutilados y enfermos. Lamentablemente,
como se decía recién, las estadísticas nos están mostrando
que todavía hay mucho por hacer. Todos los aquí presentes, estoy
seguro, están convencidos, y saldrán más convencidos todavía
de estas jornadas, de que van a trabajar para lograr estos objetivos que son comunes.
Declaro inaugurada esta cuarta semana y muchos éxitos en las deliberaciones.
Muchas gracias. |