Moderador:
Walter Migliónico Caíno, coordinador de la Secretaría de
Salud y Medio Ambiente.
PIT-CNT. Uruguay.
Ricardo Ponce, responsable Dpto.
Salud y Seguridad Ocupacional.
Sindicato Petróleo y Gas Privado de Cuyo.
La creación del Departamento de Salud y Seguridad Ocupacional surge por
iniciativa de nuestro secretario general, el compañero Dante González,
alrededor del año 2004, y a comienzos de 2005 se le dio forma a este proyecto
con la creación de este Departamento de Higiene y Seguridad que está
a mi cargo.
La actividad petrolera es la que tiene, junto con la minería, uno de los
más altos niveles de riesgos del trabajo. Algunos de ellos, no podemos
enumerar la gran cantidad a la que estamos expuestos, pero con respecto a los
hidrocarburos, el tema de estar expuestos por absorción, ya sea a través
de la respiración o de la piel, los grandes niveles de ruido que tenemos,
los gases venenosos, haciendo especial referencia al gas sulfhídrico, con
el cual tenemos que convivir en forma permanente.
También exposición a radiaciones, ya sea para hacer trabajos dentro
del pozo o para hacer ensayos no destructivos a diferentes piezas de los equipos.
Riesgos vehiculares, riesgo eléctrico, contactos térmicos, exposición
a vibraciones, explosiones, riesgos ergonómicos, y aplastamiento, sustancias
corrosivas y tóxicas, accidentes en manos.
Con respecto a los accidentes en manos, es uno de los que tenemos con más
frecuencia, por la actividad desarrollada con estos aparatos.
También estamos expuestos a arácnidos, a ofidios y, por las sustancias
inflamables, obviamente a incendios.
A todo esto debemos sumarle condiciones de intenso frío y de intenso calor,
que potencian aún más estas exigentes condiciones de trabajo.
Es por eso que, asumiendo que la seguridad y la salud son un derecho más
que tiene el trabajador es que comenzamos con este primer paso de esta estrategia
de acción, la cual fue capacitar a cada uno de nuestros 55 delegados gremiales
para que tengan un conocimiento técnico y legal superior al que ellos tenían
hasta el momento, y poder formarlos o convertirlos en delegados de prevención,
como es uno de los objetivos de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT).
Para esta tarea creamos un programa de capacitación sindical de higiene
y seguridad. Este programa fue diseñado para que cada uno de los delegados
tenga las armas correspondientes y los conocimientos suficientes como para poder
desarrollar una tarea específica de inspección.
Hay varios temas que han sido desarrollados para tener una idea parcial, por ejemplo
en las leyes Nº 19.587 y Nº 24.557. A lo largo de la gestión
de cada uno de los delegados va recibiendo más asesoramiento sobre este
tipo de leyes.
La evaluación de riesgos es otro de los temas fundamentales que conforman
este programa de capacitación y, con respecto a estas evaluaciones, cabe
destacar que nuestros delegados no solamente están preparados para realizar
una eficiente evaluación de riesgos asegurando el cumplimiento de los procedimientos,
sino que también lo están para participar y no ser meros espectadores
de los comités de seguridad de sus respectivas empresas. Ya que con su
experiencia y preparación se tendrá en cuenta su opinión,
pues son ellos quienes sufren los riesgos. Los que sufren en carne propia el éxito
o el fracaso de los programas de prevención.
Programas de prevención, procedimientos de trabajo y toda la comunicación
necesaria, que es realizada por nosotros cada vez que existe un procedimiento
o un programa nuevo, se hace una revisión de los mismos.
También otro de los temas que debe conocer cada delegado es referido a
las ART, investigación de accidentes, enfermedades profesionales, comportamiento
actitudinal positivo hacia la seguridad, es otro de los temas en el que nosotros
hacemos especial hincapié, ya que más allá de los aspectos
técnicos y legales, debe tener una actitud positiva hacia la seguridad.
Se aseguran los métodos de observación para realizar estas inspecciones
y, como broche final de todo este programa, cómo realizar las inspecciones
de seguridad con todos los conocimientos adquiridos hasta el momento.
Todas estas capacitaciones que se dan son de alrededor de medio día, y
cuentan con una evaluación final, que puede ser individual o grupal, y
también entregamos todo el material didáctico necesario para el
curso.
Paralelamente a estas capacitaciones que hacemos en forma interna a los delegados,
también hacemos las mismas charlas pero con temas referidos a la problemática
diaria del petróleo para los jefes de seguridad de las empresas petroleras.
Para estas charlas se contacta a profesionales especializados, en este caso la
licenciada Areca Blanco está haciendo una exposición sobre protección
respiratoria, pero haciendo especial hincapié sobre el tema del gas sulfhídrico.
Y acá teníamos los últimos avances que tiene esta empresa
con respecto a la protección respiratoria frente este tipo de agente de
riesgo.
Otra de las capacitaciones es sobre ropas ignífugas. Todo lo que es tela
retardante de llamas. Hemos capacitado a todos los jefes de seguridad sobre protección
auditiva, cómo diseñar un plan de emergencia, riesgo eléctrico,
uso de equipos y protección de manos. Estos dos fueron una colaboración
espontánea de los jefes de seguridad de las principales empresas petroleras
que nos brindaron todos sus conocimientos para compartirlos con los demás
jefes de las petroleras.
Hay que hacer un hincapié especial en la capacitación sobre manejo
defensivo y manipulación de alimentos en campaña., ya que no solamente
fue dictada para los jefes de seguridad de las empresas sino que se llevó
a donde hacía más falta, al campo. A los lugares de trabajo donde
por las características propias de nuestra actividad, deben convivir nuestros
compañeros, y un bromatólogo que fue al campo con nosotros les dio
todo lo referente, además de realizar un procedimiento sobre higiene alimentaria
para de alguna manera contribuir más a la salud de estos trabajadores que
tienen que estar mucho tiempo fuera de la casa y en lugares alejados de los centros
urbanos.
Otro de los riesgos propios de nuestra provincia son los riesgos sísmicos.
Cuando tenemos una contingencia de este tipo en un puesto de trabajo es por demás
peligroso.
Es por eso que a todos, ya sean delegados o profesionales, se los capacitó
sobre los planes de emergencia que deberíamos tener en el caso de este
tipo de eventos.
Con respecto a la zona de Malargüe, en el sur de Mendoza, todos los meses
realizamos una reunión con los jefes de seguridad y supervisores de las
principales empresas petroleras, incluidas Repsol, El Trébol, y otras de
la zona, se tratan temas exclusivamente de seguridad. No hay temas gremiales.
Solamente hay seguridad.
A raíz de la estadística que vamos llevando de accidentes, se trató
el tema de la accidentología vehicular. Pudimos tener buenos resultados,
ya que de acuerdo a estas reuniones se pudo acordar que cada trabajador (son varios
cientos de ellos) tenga un curso de manejo defensivo teórico-práctico.
Pudimos por primera vez modificar un procedimiento de seguridad de manejo defensivo
de Repsol, aportando los conocimientos y las estadísticas de los accidentes
y de cómo habían sido. Así que se modificaron varios procedimientos
que ya estaban obsoletos.
También otro de los resultados de esta reunión fue tratar de que
todos los encargados de transportar a nuestros afiliados desde sus casas hasta
sus trabajos, que son los transportes de personal, tuvieran una reunión
en forma permanente explicándoles los procedimientos y hablar también
sobre la actitud positiva hacia la seguridad.
Calculo que es una de las cosas más importantes, la actitud, ya que esta
gente tiene procedimientos, cursos de manejo defensivo, se le colocó a
todos los vehículos microtrack, GPS, tacómetros, así que
hasta ahora, gracias a Dios, todo marcha bien.
Estamos tratando es unificar los criterios relativos a la velocidad del viento,
para saber cuáles tareas se pueden hacer y cuáles no se pueden hacer
cuando la velocidad del viento aumenta, y en este caso no dejar la decisión
en manos de un supervisor. Así que estamos confeccionando una grilla con
todas las diferentes velocidades del viento y las tareas a realizar.
Nosotros permanentemente estamos haciendo estas reuniones en los lugares de trabajo
donde observamos las condiciones de seguridad y exigimos las documentaciones que
creamos necesarias. Después les enviamos un informe impreso, y si la empresa
no da una solución inmediata a nuestro pedido, procedemos a detener las
actividades. Acción que cualquier trabajador puede realizar cuando juzgue
por motivos razonables que existe un peligro inminente o grave para su vida o
salud en el desarrollo de sus actividades.
El personal de seguridad, ya sean los ingenieros o licenciados, cuando lamentablemente
tenemos un accidente tienen la obligación de enviar al sindicato el informe
resultante de la investigación del mismo. Para saber cómo ocurrió,
qué pasó, cuáles son las medidas que de ahora en adelante
se van a tomar para evitar una repetición.
Con respecto a las inspecciones, el sindicato ha adquirido instrumental de medición,
como anemómetros, decibelímetros, luxómetros y detectores
de sulfhídrico para realizar una inspección de trabajo más
técnica. Cuando es necesario se contrata a profesionales especializados
con equipos más sofisticados para que hagan diferentes mediciones de diferentes
valores o concentraciones de tóxicos.
Por toda esta medición o esta acción que hizo el sindicato se modificaron
estas instalaciones para que este gas no produjera efectos para la salud. Por
consiguiente, se evitan accidentes porque muchos accidentes producidos eran efecto
de que los compañeros se descomponían o desmayaban.
También en esta incesante lucha contra la inseguridad es minimizar el riesgo
que es tener o trabajar al lado de una planta donde se realiza la declorinación
de bifenilos policlorados.
Acá se observa un galpón de color blanco, ahí adentro tenemos
refrigerantes, aditivos, que se usan como refrigerante en los transformadores,
y tuvimos que hacer cumplir la resolución Nº 369 de 1991, que habla
sobre la manipulación segura de estas sustancias, y adecuar los métodos
de extinción.
El tema agua siempre fue una preocupación muy grande ya que es el agua
con la cual se bañan o deben lavar sus alimentos y utensilios de cocina.
Decidimos realizar en todos los yacimientos análisis fisicoquímicos
y bacteriológicos para detectar el nivel de contaminación del agua.
Los tóxicos como hidrocarburos, los niveles de óxido o ph que podrían
llegar a tener porque ya estaban produciendo algunos problemas en la salud de
nuestros compañeros que ya habían detectado problemas a nivel piel.
Así que en conjunto con la Universidad Nacional de Mendoza se colocaron
filtros, se están colocando y se van a seguir colocando hasta terminar
esta campaña. Son unos filtros especiales que los ingenieros de la universidad
diseñaron para este tipo de problemas.
Con respecto a los trailers, inspeccionamos en forma permanente los dormitorios,
baños, cocinas, servicios de primeros auxilios, servicios de comunicación
que tienen estos trailers, y en algunos casos hemos impedido su uso, y en otros
casos hemos diseñado nosotros mismos cómo debía ser cada
trailer de esta gente que tiene que trabajar 15 días fuera de su casa.
Otra de las campañas que se están realizando es el diseño
de planes de emergencia y evacuación en los yacimientos. Existen planes
de emergencia, pero a la hora de que ocurre un accidente no son efectivos. Es
por eso que estamos trabajando para que estos diseños de planes de emergencia
sean óptimos, porque ha habido problemas aunque nada de gravedad pero pueden
ocurrir.
Otro de los temas son los lentes de seguridad con corrección. En muchas
empresas los empleados que tienen problemas visuales o se les da lentes de seguridad
o se les hace usar los lentes particulares que ellos tienen.
Estamos nada más haciendo cumplir el artículo Nº 125 de la
ley Nº 19.587, que dice que tienen que cumplir con la entrega de este tipo
de lentes con corrección.
Podemos ver una foto que corresponde al Programa Nacional de Salud, que se hizo
en conjunto con la Superintendencia de Servicios de Salud del Ministerio de Salud,
y en Mendoza en conjunto con la CGT regional Mendoza.
Esta imagen pertenece a una foto nocturna de la destilería de Repsol en
Lujan de Cuyo. Es un lugar que tiene muchos gases, nieblas, humos y vapores tóxicos,
que hacen de este lugar un ambiente muy insalubre. Allí lo que hacemos
es tratar de seguir un control de los exámenes periódicos que se
realizan a todos los operarios para saber cómo han sido diseñados.
El diseño de esos exámenes periódicos puede llegar a servir
para llevar un seguimiento de la salud del operario y no ser solamente un examen
periódico estándar.
También estamos creando cartelería de seguridad, diseñando
una que refuerce las existentes. Seguir concientizando sobre los riesgos a los
que estamos expuestos. ¿Cuántas veces hemos leído carteles
que dicen “si no está seguro no lo haga”?
Pero a la hora de entregar un trabajo y reina el apuro, se violan las más
elementales normas de seguridad. Es por eso que a través del sindicato
estamos creando un camino que paulatinamente vaya cambiando esa actitud, que deja
en el medio a nuestros trabajadores entre obedecer una orden directa u obedecer
las normas de seguridad.
Les aseguramos a ustedes que nuestro secretario general, el compañero Dante
González, a través de nuestros delegados de prevención y
a través de cada uno de los jefes de seguridad de las compañías
petroleras de nuestra jurisdicción, trabajamos en forma permanente para
que cada trabajador goce de un ambiente seguro y saludable que dignifique el trabajo.
Santiago Romañach,
subsecretario Gremial.
Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF).
Venimos en forma sostenida promoviendo el trabajo decente. Nos encontramos trabajando
con el sector empresario debatiendo las condiciones de trabajo de nuestros compañeros
para hacer del vínculo laboral una relación más justa.
No podemos dejar de señalar que en esta situación tan compleja,
la Ley de Riesgos del Trabajo tiene mucho que ver.
De la prevención en el riesgo laboral hicimos un culto, y esto es debido
a que somos bien de cambio, cuando nosotros nos equivocamos normalmente terminamos
con una parte menos o con un accidente grave en el cuerpo. El electrón
hace lo que quiere, es como el agua, corre por donde quiere ir, y es muy difícil
de domar.
A raíz de eso nos impone nuestra propia historia, desde nuestra propia
legislación, la atención en la higiene y en la seguridad. En nuestra
convención se encuentra muy bien abordado este capítulo, no por
lo extenso, sino por lo importante.
En nuestra legislación tenemos comisiones tripartitas que como condición
la comisión de higiene y seguridad tiene que ser resolutiva. Y lo que de
ella sale, al ser resolutiva, tiene e importa la opinión de los trabajadores
del sector.
Debía contarles el desarrollo de la ley, pero creo que basta con que les
cuente que hacía tiempo que no había una comisión específica
trabajando en el seno de la Confederación General del Trabajo (CGT) en
cuanto a higiene y seguridad. Sí hay una comisión que se puso a
trabajar para el MERCOSUR, y conjuntamente con una cantidad de compañeros
de otros gremios, Federación de Obreros y Empleados Telefónicos
de la República Argentina (FOETRA), Sindicato de Mecánicos y Afines
del Transporte Automotor (SMATA), Unión de Obreros Metalúrgicos
(UOM), Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), acordaron
trabajar sobre unas ideas fuerza, sobre unos puntos determinados para ir redondeando
en todos los países que integran el MERCOSUR las mejores normas.
Lo que acordaron en aquella oportunidad fue trabajar para operar desde la CGT
en el orden interno y desde el MERCOSUR en forma coordinada y con criterio consensuado,
promover con énfasis la prevención, exigir una fuerte acción
de control de las autoridades de aplicación sobre los empleadores; sin
esta medida la ley no podrá alcanzar un objetivo prevencionista.
Impulsamos la concientización sobre la responsabilidad de los empleadores,
derogando el artículo Nº 39 de la Ley Nº 24.557 con vista a que
los empleadores identifiquen claramente la conveniencia de invertir en previsión.
Colaborar con los representantes de la CGT ante el Comité Consultivo Permanente
creado por la Ley Nº 24.557.
Modificar y ampliar el Decreto N° 658/96 que es la apertura de los listados
de enfermedades profesionales, no porque las quisiéramos sino porque existen.
Proponer un mínimo como prestación dineraria a los derechohabientes
ante la muerte del trabajador que pueda ser efectivizado en forma total a los
mismos o mediante renta periódica a su elección.
Colaborar con los legisladores en su tarea de mejorar las condiciones de higiene
y seguridad en el trabajo, especialmente tendiente a modificar el sentido de la
ley en beneficio de un método prevencionista.
Con respecto a las ART, uno de los temas más difíciles de abordar
es el referido a los exámenes médicos periódicos, que por
su ineficiencia plantean un déficit en la detección de enfermedades
de origen laboral.
Esto se debe a que las ART no cumplen con las tareas de prevención que
marca la ley, aunque en el sector empresarial esta visión es completamente
diferente. Ya que desde ese sector aseguran tener un seguimiento de todos los
exámenes que deben hacerse, afirmando que los mismos se duplicaron entre
el 2002 y el 2004, cuando la verdad en la estadística es que no fue así,
sino que donde debía haber seis posibles exámenes, sólo se
contaba con dos o uno.
Esto hizo que se intensifique el seguimiento del cumplimiento de las normas legales
vigentes. La pregunta que surge es: ¿de quién es la responsabilidad,
de las ART o de las empresas que no informan sobre los factores de riesgo sobre
sus empleadores o lo hacen en forma deficitaria?
La ley es muy clara cuando dice que los exámenes deben ser realizados por
la ART. Es su deber fundamental y prioritario visitar las empresas, determinar
cuáles son los riesgos a que se encuentran sometidos los empleados. En
consecuencia, deberían recomendar y exigir al empleador la implementación
de todo lo necesario, desde exámenes, procedimientos, equipamientos, señalizaciones,
etcétera, que ayude a la prevención de la seguridad psicofísica
de los trabajadores.
La ley dice que hay que hacer prevención, pero pareciera que a la hora
de llevarla adelante, las ART dicen que estas tareas les corresponden a los empleadores.
Es por todo esto que consideramos que la ley debería ser única en
los aspectos técnicos y reparadores. Habría que precisar claramente
cuáles son las responsabilidades de la ART, del empleador, y cuáles
son los derechos del trabajador.
A todo esto ayudaría de manera fundamental la existencia de un delegado
de prevención que indique dónde se pueden hacer las mejoras a pesar
de que la Unión Industrial Argentina (UIA) dice que es una “sovietización”.
Parece que cuando hablamos de preservar la salud y vida de los trabajadores los
industriales la consideran algo que atenta contra su capacidad de dirección
dentro de las empresas.
Esta ley exige cambios en la misma ya que su origen estaba basado en la reducción
de costos patronales. Pero esta reducción fue directamente proporcional
al aumento en la precarización de las condiciones laborales. Lo que significó
un aumento de la accidentología. Hoy más que nunca es importante
revertir esta injusta ecuación.
Es un gusto informar que el grupo Transener / Transba, en el marco de adhesión
voluntaria ha decidido implementar la directriz propuesta por la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) correspondiente a los sistemas de gestión
de la seguridad y la salud del trabajo. En función de lo mencionado hemos
trabajado en el desarrollo de un sistema de gestión que lleva cinco años
de madurez y que, a entender de las partes, da cumplimiento a lo solicitado por
la directriz enunciada. Creemos importante señalar que como se trata de
trabajar en un proceso de mejora continua, actualmente nos encontramos abordando
el establecimiento con políticas tendientes a fortalecer dicha mejora basada
en el mantenimiento preventivo y con el objetivo de reducir la incidencia y consecuencias
del correctivo, favoreciendo de esta manera optimizar las condiciones de trabajo.
En la actualidad, estamos en condiciones de informar que conjuntamente con la
Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) estamos en la implementación
de sistemas de gestión de registrar estas compañías como
implantadoras del sistema mencionado.
Desde nuestra óptica,
el tratamiento de las condiciones de salud
y de seguridad de nuestros trabajadores merece privilegios, y es por eso que hoy
auspiciamos la implementación de sistemas de gestión en esta disciplina.
Esta síntesis que tiene hoy el sistema de gestión nos enorgullece
porque somos la primera organización que las asume en el ámbito
nacional.
Luis Ansaldo.
Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF).
Nuestro gremio tiene una tradición prevencionista que se puede encontrar
desde los primeros convenios colectivos de trabajo, que tienen una cuestión
muy particular con las comisiones mixtas de higiene y seguridad. Son resolutivas,
siempre lo trasmitimos.
Aquellas comisiones que no sean resolutivas no tienen razón de ser. Para
nosotros fue muy importante sumar nuestro esfuerzo para lograr un sistema de gestión
de la prevención de riesgos laborales. En 1999 estuvimos presentes en el
centro de formación profesional de OIT, ubicado en Milán, Italia,
donde se debatieron 20 sistemas de gestión, en la búsqueda de elaborar
uno propio para la OIT. En ese debate estuvimos representados por el ingeniero
Julio Díaz Gerardi.
A partir de aquella oportunidad, pudimos implementar algunas experiencias muy
positivas en la Cooperativa Eléctrica de Lujan, en la que hicimos un ensayo
que la SRT todavía no había adoptado. Al poco tiempo la SRT adoptó
el sistema de OIT para implementarlo en la República Argentina.
Con este marco nuestra federación entendió que cuando Transener
se propuso implementar un sistema de gestión de salud y seguridad ocupacional
bajo las directrices de OIT, debíamos acompañar este proceso para
asegurar buenas condiciones de trabajo de nuestros compañeros de la empresa.
Lógicamente sabíamos que la aplicación de estas directrices
de OIT conlleva el nombramiento, en el caso muy particular de nuestras empresas
que son 8.500km. de líneas de alta tensión, de tres compañeros
para la zona sur, la zona centro y la zona norte. Son los representantes sindicales,
más allá de la comisión de higiene y seguridad central.
Es decir, este abanico nos permite las diferencias con el sector empresario donde
hablaba de la sovietización de las legislaciones de trabajo. Es decir,
la participación plena de los trabajadores en este sistema de gestión.
Nosotros no renegamos de los otros sistemas de gestión, pero sí
lo queremos aclarar porque no tenemos qué esconder. Nosotros no renegamos
de ningún sistema de gestión. Pero los otros sistemas son pagos
por la empresa. Éste es un sistema de gestión donde está
la participación del trabajador.
Es así que en este reconocimiento nosotros queremos enfatizar, porque cada
uno debe asumir el rol que le corresponde. Esta fue una participación muy
especial del responsable del departamento de higiene y seguridad, Darío
Consolani, que fue el mentor, el propulsor dentro de la empresa para que esto
viese la luz. Obviamente la organización sindical acompañó.
Pero es un reconocimiento que le quería hacer personalmente, y el gremio
en su totalidad, porque sin su esfuerzo dentro de la empresa esto no lo hubiésemos
conseguido.
Nuestra organización sindical trabajó junto con la SRT en la capacitación
de más de siete mil trabajadores de la energía eléctrica.
Hicimos esta capacitación a lo largo y a lo ancho del país, en los
sectores más chicos, donde realmente, gracias a la SRT que financió
esta operación, pudimos capacitar a nuestros trabajadores. Más allá
trabajamos en las reglamentaciones para trabajos con tensión en media y
alta tensión. Para este año tenemos el compromiso de sacar una legislación
para el trabajo con baja tensión.
Manuel Compañez, Comisión
Formación y Cultura.
Cuerpo de Delegados de Subterráneos.
Metrovías es una empresa concesionaria, y eso es muy importante entenderlo
porque desde allí sale toda su lógica para la política que
tiene con respecto a la seguridad, con respecto a la salud en el trabajo y que
tiene con respecto a la forma en la cual obtiene las ganancias. No es una empresa
propietaria del subterráneo sino que es una concesión.
Me quiero explayar sobre tres puntos que considero principales, uno que tiene
que ver con lo que fue el desarrollo del conflicto de la insalubridad, la jornada
laboral de seis horas. Hoy por hoy abarca a todos los trabajadores del ámbito
de subterráneos, incluyendo las empresas tercerizadas, la conformación
del nuevo convenio colectivo de trabajo que ya empezamos a discutir con la empresa,
y las condiciones de inseguridad que hay en Subterráneos de Buenos Aires
que tiene que ver tanto con el material rodante como con instalaciones fijas.
Ese posiblemente sea el mayor problema que tenemos con respecto a la salud y la
seguridad propia.
Es un tema que no es solamente del trabajador, porque cuando hay un accidente
puede morir un conductor, un guarda, pero también pueden morir cien pasajeros
que viajen en ese momento.
Empezamos nuestro análisis preguntándonos: ¿cuál es
la perspectiva que tenemos sobre la salud los trabajadores del subterráneo?
Y empezamos con un gran principio, que es muy general, según el cual, cuanto
menos se garantiza la seguridad y la salud en el trabajo, la empresa más
perjudica la salud del trabajador y, obviamente, más ganancias tiene la
empresa.
La salud y la seguridad en el lugar de trabajo es una relación, nosotros
fuimos viendo en este tiempo muy dinámica, que se va transformando permanentemente,
que en estos años de acción gremial se modificaron muchas veces
las condiciones de seguridad y salud que tenemos con la empresa, y que responde
en cierto sentido a la situación de fuerza que podemos establecer los trabajadores
con respecto a la empresa y la empresa con respecto a nosotros.
Pero se abrió, paradójicamente, algo así como un segundo
principio con respecto a la salud, que es que la empresa transformó su
lógica y su práctica.
Cuando la empresa reconoció las luchas que estábamos dando nosotros,
que se daban por fuera del normal desenvolvimiento que tenía la empresa,
se dio cuenta que la perjudicábamos con las medidas, que perdían
el control de muchas situaciones, que había una negación total.
Lo que hizo la empresa fue tomar nuestra polìtica, tomar nuestros reclamos
de seguridad y los transformó en parte de su propia polìtica y,
obviamente, en parte de sus negocios.
Actualmente la inseguridad y la relación que se ha generado es una relación
permanente de trastrocamiento entre seguridad-inseguridad, inseguridad-seguridad,
que se fue conformando en un círculo vicioso, y se convirtió realmente
en uno de los problemas que tiene hoy día el trabajador del subterráneo.
El segundo problema que tenemos, también legal, es el decreto de emergencia
ferroviaria, que le dio a la empresa la posibilidad de desarrollar el mantenimiento
de las formaciones en el ámbito de subterráneos, según el
funcionamiento que ellos creyeran que es el que se necesita para que funcione
el subterráneo. Lo que hizo la empresa fue de las diferentes modalidades
de mantenimiento que hay, algunas directamente se anularon, y solamente se dejó
lo que se llama el "mantenimiento cotidiano", que se hace cada 15 días,
y que se hace con los sentidos del trabajador.
En este sentido también es importante destacar que lo que hace Metrovías
es el control, la gestión o la operación del subterráneo.
Pero no es la dueña, y éste es el juego permanente que hace la empresa.
La construcción de la seguridad y la salud tiene como instancia fundamental
la elaboración del convenio colectivo de trabajo. Nosotros, cuando empezamos
a construir nuestro propio convenio, sabíamos que existían leyes,
decretos, que hay gran cantidad de resoluciones, y tratamos de ir incorporando
todo este bagaje legal que había para ir conformando nuestra propia lucha
y también nuestro propio convenio colectivo de trabajo.
Pero tenemos que decir que en gran medida las condiciones de mayor potencialidad
inminente de accidentes aún no las hemos podido resolver.
Con respecto a la lucha por las seis horas, en gran sentido se conoce, la insalubridad
se obtuvo después de hacer una gran cantidad de estudios, un expediente
que tenía aproximadamente 14.000 fojas, donde era clarísima la situación
de insalubridad.
Quiero volver al primer problema, que es el de seguridad en nuestra propia tarea,
la de transportar, en nuestro caso pasajeros, y donde la inseguridad del trabajador
es la inseguridad también de los pasajeros.
En noviembre de 2004 se presentó un informe sobre las condiciones de mantenimiento
del material rodante y de las instalaciones fijas. Lo elaboramos los delegados
en base a una inspección propia utilizando solamente los sentidos, directamente,
sin instrumental complementario. Así conformamos un informe bastante extenso,
donde demostramos que el propio trabajador, especialmente el de los talleres,
o los que trabajan sobre la línea, obviamente tenían mucho que decir
sobre cuáles eran las condiciones de seguridad.
Nuestra intención era hacer un segundo documento ya utilizando herramientas
propias para conocer realmente cuáles son las condiciones del material
rodante y las instalaciones. Pero éste no fue necesario porque ya el primer
documento que ya habíamos hecho solamente con los sentidos en forma directa
ya era totalmente concluyente.
Este informe mostraba, por ejemplo, con respecto a las formaciones, que había
un 90% que no estaban en condiciones de salir a dar servicio. Y no por cualquier
tipo de problemas. Asimismo este informe nosotros lo presentamos en los ámbitos
de la ciudad, porque los subterráneos son propiedad de la ciudad, y en
los ámbitos de la Nación. Por el contrato de licitación legalmente
nosotros pertenecemos al ámbito nacional, y se presentó en diferentes
ámbitos. En el poder ejecutivo y en el legislativo, a muchos diputados,
y en ámbitos particulares en los cuales hubiera algún tipo de intervención.
La situación se fue agravando permanentemente porque había muchos
compañeros, principalmente los conductores, que tienen que salir a dar
vueltas, que salen seis, siete, diez veces, según la línea en la
cual trabajen, y decían que no querían salir más porque cada
vez no sabían si volvían. Este es un problema muy profundo que tienen
esos compañeros, porque permanentemente viven en tensión, que es
trasmitida a su familia y a los compañeros. En el plantel de un turno donde
trabajan cuarenta compañeros, que haya diez que tengan permanentemente
miedo a salir, que cada vez que tienen que accionar no saben si hacerlo o quedarse
en la estación, es un problema de muy difícil solución.
Determinada toda esta situación, desembocó en un conflicto, y lo
que conseguimos fue que se arme una comisión especial sobre las condiciones
de mantenimiento en las cuales participaba la Secretaría de Transportes,
la Unión Tranviarios Automotor, que es nuestro sindicato, el cuerpo de
delegados de subterráneos y la empresa Metrovías.
Desgraciadamente las tres veces que se llamó a la reunión, las partes
intervinientes no se presentaron.
Con respecto a los subtes que no están en condiciones de salir, lo que
se tomó en cuenta fue -por un lado- los reglamentos más laxos, que
son los de la CNRT, y los reglamentos propios de Metrovías, que según
ellos mismos no cumplían las formaciones las condiciones para salir, y
no se aplicaron los manuales propios que tiene cada formación. Cada empresa
que fabrica un subterráneo da un manual de funcionamiento, de condiciones
técnicas, y no se aplicó porque ya no hay ninguna formación
en condiciones de salir.
Para dar algunos ejemplos: Se ha instalado en los últimos dos o tres años
en todas las vías de subterráneos un cable de 13.200 voltios, que
según las condiciones legales tiene que estar alejado a un centímetro
de arco (el arco que salta si hay cualquier tipo de descarga), a un centímetro
cada mil voltios da la condición más perjudicial que pueda tener
el trabajador si se encuentra cercano a él.
Esto significa que este cable que se instaló en las cinco líneas
de subte, tiene que estar por lo menos a 13,5cm. de cualquier persona, sea usuario
o trabajador de subterráneos. No se hizo así, se puso a la altura
del hombro de las personas que trabajan en las vías, y ya hemos tenido
dos accidentes muy complicados. Uno fue que se rompió este cable en la
estación Constitución, tiró un chispazo y por suerte no se
murió nadie, y el segundo fue un descarrilamiento que tuvimos en la D,
donde tuvimos la suerte de que el tren que iba con pasajeros, primero rompió
la línea aérea cortando la luz, y después cortó el
cable de 13.200 voltios. Si no, no hubiera quedado nadie.
Otro problema muy grande que tenemos es el de los boogies fisurados. Tenemos muchísimas
formaciones en todas las líneas con ese desperfecto. Después de
varias denuncias que se hicieron, la empresa los soldó, y al hacerlo las
formaciones perdieron el temple, y cada vez aparecieron más fisuras.
Después hay muchas cabezas de acople rotas, que son las uniones de una
formación con otra, que si se terminan de romper mientras está dando
servicio, la formación puede descarrilar.
Lo mismo sucede con los caños que unen las cabezas de acople, que también
están hechos con materiales defectuosos.
Después tenemos un problema importante también con las formaciones
Fiat, que son las de la línea D, que hace muchos años tienen los
frenos que no están en condiciones por problemas electrónicos. Tan
es así que anteriormente, cuando un conductor se pasaba de una señal,
la empresa lo suspendía. Desde hace algunos años no se los suspende
más porque la misma empresa sabe que no le funcionan los frenos.
También hay problemas de enclavamiento de las puertas que no cierran en
la lìnea A. Pero también tenemos las nuevas formaciones Alson, que
también tienen fallas electrónicas que hace que no funcionen bien
las puertas.
Tenemos un problema particular con lo que se llama Sistema ATP, que es un sistema
de señales que se está poniendo en las cinco líneas, que
en algunas ya está instalado, que es de una empresa francesa, acondicionado
por una empresa brasileña, vuelto a acondicionar por una empresa argentina,
y que lo instalaron tres empresas diferentes de la Argentina. El problema es que
estas empresas que lo instalaron no conocen la actividad propia del transporte
subterráneo y tenemos serios problemas en lo que se llama "curvas
de frenado y de aceleración o de tracción", que tienen el mismo
problema que los frenos, que a veces no frenan donde corresponde, tampoco aceleran
ni traccionan donde corresponde que lo haga la formación.
Tenemos un problema particular en la Estación Primera Junta. Desde que
realizaron las modificaciones, donde se le pusieron a los cambios nuevos motores
que no eran correspondientes a los que daba la empresa europea que los había
fabricado, la tracción era menor a la necesaria.
Nunca se terminó de hacer la aprobación de la obra, nunca se hizo
el fin de obra, y tuvimos casos en los cuales las modificaciones al sistema de
señalización no cambiaron de la forma en que era necesario y como
resultado las formaciones entraron cuatro veces en contramano en esa estación.
El mismo problema tenemos con el biblock, que es el hormigón armado que
reemplazó al quebracho, que duraba 50 años. Después de cinco
años hay cientos de biblocks que están rotos, y esto generó
una situación muy complicada. Por ejemplo, en el último año
tuvimos cinco descarrilamientos, posiblemente sea el récord histórico
de todo subterráneo, pero antes no había nunca descarrilamientos.
Se recuerda uno en la década del '80 pero el año pasado tuvimos
cinco.
Estos cinco descarrilamientos son parte de los 45 accidentes públicos que
tuvimos entre el 2006 y el 2007, y quiero aclarar "públicos"
porque generalmente los accidentes en el subterráneo no se dan a conocer.
Es una demostración o una manifestación de las condiciones en las
cuales estamos trabajando nosotros.
Esto genera muchos problemas generados por la lógica y la política
en la cual está sumergida la concesión actual, que nos obliga a
nosotros a buscarle un problema a la inseguridad en la cual estamos los trabajadores,
que se va transformando en un problema directamente estructural del subterráneo.
Es una situación cada vez más tensa hacia los trabajadores, que
como no tiene una solución y no hay forma clara de encontrársela,
nosotros lo que prevemos es que en algún momento va a explotar y no sabemos
cómo va a explotar ni cómo se va a solucionar.
Para dar un ejemplo, cuando nosotros nos presentamos en la Secretaría de
Transportes llevamos un plan para reacondicionar las formaciones y el ámbito
de subterráneos a varios meses. Porque si uno trata de arreglar el subterráneo
de forma inmediata, va a estar cerrado por varios meses. Sin embargo nunca fuimos
tenidos en cuenta ni fuimos escuchados.
Para cerrar, quiero contar que también hicimos junto con especialistas
un trabajo especial de formación propia de los compañeros en lo
que tiene que ver con la salud y la seguridad, que los trabajos estuvieron principalmente
realizados con charlas, que después se desgraban, se analizan, se hacen
boletines, folletos y estos son distribuidos entre los compañeros para
que cada uno pueda ver si esa es su condición y si se pueden solucionar
estos problemas, o si tiene otros problemas a los cuales puede aportar para mejorar
las condiciones en las que trabajamos.
También hacemos una campaña constante y permanente de discusión,
principalmente con carteles, calcomanías, boletines, volantes, hacia los
compañeros, sobre cuáles son las condiciones de seguridad en las
que estamos y cómo se puede tratar de solventarlas, y tenemos un problema
particular: que nosotros muchas veces no encontramos eco de las denuncias que
hacemos sobre nuestras condiciones de salud y de inseguridad.
Después de varios años de estar presentando denuncias y de ver que
no se soluciona nada como uno quisiera, las dos últimas formas que tomamos
fue hacer las denuncias, por un lado en la defensoría del pueblo de la
ciudad, donde hemos encontrado mucha recepción y que se preocupan mucho,
pero no tienen injerencia en nuestra actividad, porque son la Defensoría
del Pueblo, y la otra forma que hemos encontrado para ver si podemos solucionar
los problemas es un ámbito que mucho no nos corresponde o que es indirecto,
que es empezar, cada vez que hay un accidente, a hacer denuncias penales contra
el presidente de la empresa.
Hasta ahora sólo tuvo un resultado mediático. Gracias.
Gustavo Adrián Lage, coordinador
de la Secretaría de Seguridad e Higiene.
Sindicato Argentino de Televisión (SAT).
Queremos presentarles una estructura que hemos armado en la organización
para trabajar en mejorar la salud y las condiciones del medio ambiente del trabajo.
Esto empieza a partir de la decisión polìtica de nuestro secretario
general, Horacio Arreceygor, con lo cual el secretario de seguridad e higiene,
Juan Carlos Mónaco, crea una estructura general para mejorar las condiciones.
A nivel nacional está formada por un médico laboral, Alfredo Bach,
que trabaja en Buenos Aires, con un grupo de profesionales médicos de TV
Salud, nuestra obra social, en el seguimiento de los accidentados. Un instructor
de seguridad e higiene, que se encarga de dictar los cursos de capacitación
que damos a todos los compañeros y de asesorarnos a nosotros y a las empresas
en cómo mejorar las condiciones de salud y seguridad en el trabajo.
Un grupo de coordinadores, el cual integro, y representantes de comisiones de
seguridad e higiene en todo el país. Estas comisiones, como nuestra organización
tiene seccionales en todas las provincias, se han formado una por cada empresa,
y en provincias donde hay muchas empresas tenemos más representantes.
Lo que pueden ver es la cantidad de representantes que tenemos por provincia.
Tenemos desde Jujuy hasta Tierra del Fuego. Indudablemente esto tiene el beneficio
que cubrimos todo el país, pero también las distancias son largas.
Esta estructura tiene un total de 54 personas, que se multiplica varias veces
porque cada representante en las provincias también trabaja con un equipo
o con gente que lo asesora y ayuda. Quiero recalcar que también los compañeros
del interior cuentan en la seccional con los secretarios de seguridad e higiene
de la seccional.
Cuanto más lejanos estamos de la Capital Federal o del Gran Buenos Aires,
trabajar en seguridad e higiene del trabajo indudablemente se hace muy difícil
porque las empresas, así como creen que un trabajador tiene que cobrar
menores salarios en las provincias y cuanto más alejado está, también
creen que las condiciones de trabajo no deben ser las mismas para un trabajador
de la Capital como para uno de Jujuy, por ejemplo.
Beneficios de la estructura:
Lo que contamos al tener representantes por todos lados en todas las regiones
del país es que tenemos información real y precisa de cada región
porque las empresas tienen particularidades totalmente distintas. Canales abiertos,
cerrados, productoras, infinidad de condiciones distintas. Con lo cual, con los
representantes podemos juntar toda esa información y trabajar sobre cada
lugar. Por supuesto que nosotros asistimos a la gente que representa en cada provincia,
que a veces se nos hace difícil también.
Control del cumplimiento de las normas:
Los representantes pueden controlar en los lugares de trabajo el cumplimiento
o incumplimiento de las normas, con lo cual se genera un procedimiento de denuncias
o de notas, según la empresa cómo reaccione. Hay empresas que tienen
buena voluntad, que mejoran las condiciones cuando participamos en reuniones,
y otras que no, que se debe trabajar con los inspectores de trabajo.
Tienen contacto directo con los trabajadores, con lo cual saben realmente qué
les pasa a los compañeros en cada lugar.
Participación activa en todo lo referente a temas de salud y seguridad
en el trabajo.
¿A qué nos referimos con esto?
Cualquier cosa que suceda en temas de salud y seguridad en el trabajo los representantes
tienen que estar al tanto, conocer lo que pasa cuando se realizan cambios en el
proceso productivo, en los procedimientos de trabajo, en los lugares de trabajo,
cuando cambia por una razón climática en alguna provincia y tenemos
trabajadores expuestos. Por lo cual los representantes deben estar viendo lo que
pasa y participando en los programas de las empresas.
Objetivos planteados:
Definir procedimientos seguros de trabajo. No definir un procedimiento y entregarlo
a la empresa, sino participar en conjunto con la empresa para definir los procedimientos
seguros de trabajo. En las empresas donde hay departamentos de seguridad e higiene,
trabajar en conjunto, y donde no hay, pedir que lo pongan. Porque aunque parezca
mentira, año 2007, hay empresas que no tienen estos departamentos. Entonces
hay que empezar con inspecciones, denuncias, y después sí se puede
trabajar en conjunto.
Elaborar estadísticas e investigar causas de accidentes y enfermedades
profesionales. Esto deberían hacerlo las empresas, las ART, los profesionales
de seguridad e higiene contratados por la empresa, pero no sucede, con lo cual
lo tenemos que hacer nosotros, que es mucho más dificultoso. Porque no
tenemos todos los datos de la empresa o de la actividad.
Participar activamente de los programas de seguridad e higiene, pedirle a la empresa
que queremos conocer el programa, debatir los puntos y ver dónde hay fallas.
El problema que tenemos con los programas es que teóricamente son perfectos,
pero no tienen trabajo de campo. No saben lo que realmente pasa en el campo con
los trabajadores.
Definir una matriz de elementos de protección personal y de seguridad.
Esto es importante porque nos pasa que hay empresas de televisión que tienen
en todas las provincias jurisdicción o venta, y lo definen como de Capital.
Y no es lo mismo un elemento de protección personal acá, en Tierra
del Fuego o un arnés o borceguí de seguridad. Por eso, los representantes
deben participar para definir elementos de protección y de seguridad.
Realizar cursos y jornadas de capacitación. Con respecto a eso tienen que
hablar con las empresas para que colaboren y que nosotros podamos darlos. Lo ideal
sería que las empresas dieran los cursos. Ahora no está pasando.
No porque no tienen la idea o la convicción de que con la capacitación
se reducen los accidentes, sino porque no quieren disponer del tiempo para la
realización. Ellos se creen que es tiempo perdido, un dato erróneo
que tienen.
Presentaciones a Comisión Médica.
En caso que la ART tenga incumplimientos o rechace un accidente de trabajo, también
asesoran a los compañeros para que se presenten a la comisión médica.
Control de las prestaciones de la ART.
Tarea difícil si las hay. Hacer un seguimiento de los trabajadores que
se accidentan y controlar que le den por lo menos atención primaria o un
tratamiento cuando es prolongado. Realmente que lo hagan como corresponde. Eso
se complica porque la mayoría de las ART no están trabajando como
corresponde.
Obstáculos:
- Falta de información empresaria. Hay empresarios a los que no les importa
la vida humana. Otros que no tienen conocimientos de las leyes de seguridad e
higiene y las normativas a seguir. Esos por ahí aceptan algunos cambios,
o cuando les entregamos algunos procedimientos aceptan cambiar. Por eso digo que
es falta de información empresaria.
- Escasa inversión en seguridad e higiene. Nos encontramos también
con que las empresas no quieren invertir en seguridad e higiene. Lo ven como un
costo y no como una inversión. Un costo que no recuperan, según
ellos porque ya tienen ART.
- Recursos mal distribuidos. Son empresas que por ahí tienen una partida
de dinero importante, pero tienen mucho armado administrativamente, y tampoco
tienen trabajo de campo, estudios ergonómicos, estudios de las tareas,
de posibles enfermedades producto del trabajo, procedimientos de trabajo.
- Planes de capacitación inadecuados. Es el mismo punto que traté
antes. Los planes de capacitación, la mayoría de los responsables
de seguridad e higiene los presentan. Cuando se los pedimos nos los presentan.
Pero también nos dicen que cuesta mucho que la empresa disponga del tiempo
para dar los planes de capacitación, porque no lo ven como una inversión.
Comisiones Médicas.
Con las comisiones tenemos un problema. Funcionan muy lento con relación
a las necesidades del trabajador. Para un trabajador que se accidenta, que funcione
lento no sirve. Mientras tanto le damos la atención por la obra social
con lo cual se genera un camino difícil para después tratar de que
al trabajador se le asigne un porcentaje de incapacidad, o una indemnización.
Según qué comisión médica analice el caso, es cómo
sale el dictamen. Las comisiones médicas no dictaminan todas igual. No
tenemos registrado cuál dictamina de una manera y cuál de otra pero
vemos a iguales situaciones distintos dictámenes, eso nos parece muy raro.
Otra cosa que nos parece un mamarracho institucional es que las comisiones médicas
dependan de la Superintendencia de Administradoras de Fondos de Jubilaciones y
Pensiones (SAFJP). Tienen que depender del Ministerio de Trabajo o de la Superintendencia
de Riesgos del Trabajo (SRT).
Gobiernos provinciales.
Estos gobiernos, no todos, a veces no nos permiten inspeccionar empresas o hacer
planes globales para que la empresa mejore en salud y seguridad en el trabajo.
Por lo general hay muchas empresas que aportan a las campañas de los gobernadores,
con lo cual cajonean todas las inspecciones de seguridad e higiene. Hay empresas
que están relacionadas con el poder de los gobiernos provinciales, con
lo cual es imposible tratar de hacer mejorar las condiciones del medio ambiente
de trabajo. Imagínense lo que es para los representantes de las comisiones
en esas provincias.
Aseguradoras de Riesgos del Trabajo.
Las ART, en su mayoría, incumplen con sus obligaciones. No realizan los
exámenes periódicos, no realizan visitas a las empresas, no dan
las prestaciones, no atienden bien a los trabajadores por alguna lesión.
Rechazan sistemáticamente algunos accidentes de trabajo. Tienen profesionales
de calidad y en cantidad, pero no los utilizan. Creo que las ART tendrían
que estar más condicionadas, para realmente cumplir con lo que deben.
El año pasado, la secretaría de seguridad e higiene diseñó
un manual de seguridad, ilustrado, específico para la actividad de televisión
por cable. Es el único manual que hay en el país para esta actividad,
y es el primero ilustrado que tiene nuestra organización, el cual entregamos
en los cursos de capacitación a los trabajadores.
Este manual fue realizado gracias al aporte de la SRT, a la cual le agradecemos.
Nosotros estamos capacitando a los trabajadores desde el año 2004, y hace
dos años estamos en convenio con la SRT, que nos permite llegar a todos
los puntos del país, porque tenemos el problema de que tenemos trabajadores
en todo el país. Y tratamos de llegar, aunque tengamos que ir, por ejemplo,
a capacitar a 20 personas en Tierra del Fuego.
Quería agradecer a todos los que se esfuerzan por mejorar las condiciones
y la calidad de vida de los trabajadores.
Roberto Antúnez, asesor
gremial.
Unión Obreros y Empleados Tintoreros, Sombrereros y Lavaderos (UOETSyL).
Habíamos planificado referirnos a las características de nuestra
actividad a través de trabajos prácticos realizados por nuestros
compañeros en los cursos que realizamos con la Superintendencia de Riesgos
del Trabajo (SRT) en lo que respecta a la identificación de riesgos, enfermedades
y accidentes. Pero no nos iba a dar el tiempo para realizar las denuncias que
venimos realizando año a año y que vamos a seguir realizando hasta
tanto se tomen las medidas necesarias para solucionar la problemática que
vamos a exponer.
Por tanto, narraremos los resultados que se produjeron como resultado de los cursos
en lo que respecta a identificación de riesgos, enfermedades y accidentes.
Comencemos por las tintorerías y lavaderos.
Las tintorerías se dividen en dos ramas, las tradicionales y las rápidas.
Unas trabajan con un solvente derivado de los hidrocarburos, y otras con una sustancia
química orgánica llamada percloroetileno. Además de utilizar
jabones, desmanchadores y detergentes.
Los lavaderos se dividen en:
- Lavaderos de sanidad, que lavan clínicas, hospitales, sanatorios y
geriátricos.
- Lavaderos de gastronomía, que lavan servilletas, manteles, cubremanteles
y todo tipo de ropa de gastronomía.
- Lavaderos de hotelería, que lavan ropas de hoteles de pasajeros y afines.
¿Qué utilizamos allí? Jabones, detergentes, cloro en polvo
o cloro líquido, neutralizantes, suavizantes, desmanchadores, anilinas,
pigmentos, soda cáustica, permanganato, metadisulfito. Por lo tanto nuestros
compañeros sufren el riesgo llamado riesgo químico, causado por
polvos, líquidos, vapores y gases tóxicos.
El microclima laboral de las tintorerías y lavaderos es perjudicial para
la salud del trabajador. Generalmente, todas nuestras máquinas son a vapor.
Calandras, que son máquinas industriales de planchado de sábanas
y de fundas, los planchones a planchón y planchadores a mano, las tumbler,
que son secadoras de ropa, las lavadoras, que muchas veces hacemos lavados a 60,
70 y 80 grados centígrados, las calderas, y las cañerías
que recorren el lavadero, casi todas tienen vapor. Por tanto, el calor que existe
dentro de un lavadero o de una tintorería es de 10 a 15 grados más
alto que la temperatura ambiente.
Un lavadero mediano tiene seis lavadoras, seis tumbler, dos calandras, dos dobladoras
de sábanas, dos de toallas, compresores, calderas, tres centrífugas,
todo funcionando en conjunto produce un ruido muchas veces excesivo. La iluminación
a veces es excesiva, como en las tintorerías rápidas, y a veces
escasa como en los lavaderos de autoservicio y algunos lavaderos industriales,
por lo tanto nuestros compañeros también están sufriendo
lo que se llama el
"riesgo físico",
que son ruidos, vibraciones, cargas térmicas e iluminación.
Los compañeros de sanidad están manipulando ropas contaminadas con
virus, bacterias, hongos y parásitos, por lo tanto están sufriendo
el llamado
"riesgo biológico".
La falta de mantenimiento en las máquinas, en los vehículos, la
falta de capacitación y medidas de seguridad en lo que respecta al
"riesgo
eléctrico y de incendio" también nos sumerge en el
"riesgo
tecnológico y de seguridad". Y en lo que respecta a condiciones
laborales, la paga de remuneración es en forma fraccionada, el no pago
de horas extras, los turnos rotativos y/o nocturnos, el trabajo los domingos,
los días feriados, y las presiones ejercidas por los empleadores, hacen
también que las condiciones de trabajo no sean las óptimas. La interacción
de todos estos riesgos no sólo afecta físicamente al trabajador,
sino también mentalmente. Como consecuencia también sufrimos el
"riesgo psicológico". Por tanto,
tenemos todos los riesgos conocidos, físicos, químicos, biológicos,
tecnológicos y psicológicos.
Las enfermedades principales dentro de la lavandería y la tintorería
son las de carácter respiratorio. El gran calor, la humedad y la pelusa
que vuela de la ropa hace que tengamos resfríos, gripes, bronquitis, bronquitis
crónica, asma y todo tipo de alergias. Enfermedades de la piel como dermatitis,
dermatosis, erupciones. Enfermedades de tipo ergonómico por posturas forzadas,
movimientos repetitivos, levantamiento de pesos excesivos, que nos afectan las
cervicales, la columna, las piernas y por ende várices. Y los compañeros
que trabajan en la sección lavado sufren de reuma, artritis y artrosis.
Los principales accidentes que ocurren dentro de los lavaderos son por atrapamiento
en las calandras, en las lavadoras, en las centrífugas. Hay compañeros
que han perdido los dedos. Una compañera del lavadero Lamar, en Munro,
Provincia de Buenos Aires, y dos compañeras del lavadero Lavatel, perdieron
el dedo índice al meterlo en engranajes expuestos y poleas, al hacer un
cambio de velocidad. Un compañero contagiado en el lavadero Sanirap por
el virus del sida al pincharse con una jeringa dentro de una ropa de hospital.
A otro compañero se le cortaron los tendones al venir un bisturí
dentro de un atado de ropa. Un compañero falleció en el lavadero
Tescar, al caerse un robot de un túnel de lavado en la cabeza. Otro compañero
contagiado por vía parenteral, en el lavadero Anca, estuvo 20 días
en terapia intensiva, por introducírsele una bacteria en una llaga que
tenía en la mano.
El último accidente fue en el lavadero Tecniserv de Villa Insuperable,
también Provincia de Buenos Aires, en una lavadora con percloroetileno
que levantaba mucha temperatura. El compañero ese día dijo “no
trabajo más en esta máquina, es muy peligrosa”. Los empleadores
le dijeron “trabajá hoy que mañana la arreglamos”. La
máquina levantó mucha temperatura, explotó, y los vidrios
de la puerta se le incrustaron en el cuello. El compañero casi muere degollado.
Estos son, para decirles, algunos de los accidentes. Y quiero decirles que nuestra
actividad es de altísimo riesgo.
¿Qué medidas estamos tomando para subsanarlo?
Hay un decreto reglamentario de la lavandería en la Provincia de Buenos
Aires que es el 4318, que existe pero no se aplica. Nosotros estamos impulsando
su aplicación. Hemos presentado leyes en la legislatura de la Ciudad de
Buenos Aires, porque aquí en la ciudad, aunque parezca mentira, no existe
una regulación de lavanderías.
En la rama de tintorerías hemos sacado una ley de regulación. Lamentablemente
siempre nos falta un paso para llegar al objetivo: Falta la reglamentación.
Con la Cámara de Tintorerías hemos acordado la creación de
una comisión tripartita integrada por tres miembros del sindicato, tres
de la cámara y le vamos a dar la primicia a la SRT, si ellos están
de acuerdo, queremos nombrar como presidente a un funcionario de la SRT, que se
dedique en esta comisión a la identificación de riesgos específicos
de la actividad.
Esta misma comisión la estamos impulsando con la Cámara de Lavaderos,
y en la rama sombrerería, como tenemos una fábrica sola, estamos
impulsando al delegado preventor. Esperemos que prontamente podamos llegar a implementar
todo esto.
En lo que respecta a enfermedades queremos dar nuestro apoyo incondicional a la
SRT porque sabemos que está trabajando en esto, en cuando a los exámenes
preocupacionales y periódicos. Nosotros creemos que deben ser específicos,
por actividad, por puesto de trabajo y según los elementos que se utilicen.
Y les vamos a dar un ejemplo, el de las tintorerías rápidas, que
usan percloroetilerno.
Esta sustancia se metaboliza en los riñones a través del ácido
tricloroacético. Es decir que por un análisis común no sale
si el compañero está contaminado. Tenemos que buscar percloroetileno
para encontrar percloroetileno. Y así es con todos los solventes. Por lo
tanto los análisis tienen que ser específicos. Además, debe
existir la obligatoriedad de entregarles los resultados a los compañeros.
Y tiene que haber una constancia de entrega. Porque nosotros hemos tenido ejemplos
de que han echado compañeros al detectar que estaban enfermos.
Nuestra actividad es de alto riesgo, pero no sólo para nuestros compañeros
sino para el impacto ambiental, para la salud pública en general y para
los enfermos internados en los distintos centros de salud.
En lo que respecta a la salud pública en general, al no implementarse el
Decreto Nº 4.318 de la Provincia de Buenos Aires, y al no existir una reglamentación
en la Ciudad de Buenos Aires, se puede lavar en cualquier lado y de cualquier
forma.
Con esto queremos decir que siempre damos nosotros ejemplos de Puerto Madero,
pero para qué nos vamos a agarrar con ese barrio, agarrémonos con
Las Cañitas, Recoleta. Nombramos estos lugares porque los restaurantes
cobran tan caro que uno cree que nuestra seguridad está respetada.
¿Qué dirían los clientes de los restaurantes ubicados en
zonas de gran poder adquisitivo como Palermo o Puerto Madero, Ciudad de Buenos
Aires, si supieran que se están limpiando la boca con hongos, virus parásitos
y toda clase de gérmenes? Al no existir control, se lava la ropa de gastronomía
conjuntamente con la de sanidad.
Nosotros tenemos casos, ejemplos claros de un hospital que trata enfermedades
infecto-contagiosas que se estaba lavando con una famosa cadena de restaurantes.
Y hasta ahora se sigue haciendo.
Tenemos el ejemplo de un leprosario de General Rodríguez, que se estaba
lavando el año pasado con albergues transitorios en un lavadero de Mataderos.
Ahora no se lava más en ese lavadero, pero lo hace en otro, que lava ropa
de jean, de sanidad, de hoteles de pasajeros, de albergues transitorios, conjuntamente
con el leprosario de General Rodríguez.
En lo que respecta a la salud de los internados en los distintos centros de salud,
los hospitales, clínicas y sanatorios y geriátricos que tienen lavaderos
internos, generalmente están en los subsuelos, y son espacios cerrados,
sin ventilación, donde se procesa la ropa limpia conjuntamente con la ropa
sucia. Por lo tanto vienen los atados de ropa contaminada, los compañeros
la abren, la clasifican y es ahí donde en el espacio se esparcen virus
y bacterias, se van a posar en la ropa limpia que está lista para subir
nuevamente a los pisos.
Cuántos de nosotros hemos tenido compañeros, vecinos, familiares,
que se han muerto por una bacteria intrahospitalaria, o hemos ido a visitar a
alguien que se complicó con un virus intrahospitalario.
El 80% de estas infecciones proviene de los lavaderos y nosotros lo tomamos como
algo normal. Como algo que tiene que suceder, o que sucede pero no es normal que
esto suceda. Es trágico, más todavía porque tiene solución,
y la solución está en los decretos y en los proyectos de ley que
nosotros hemos presentado y que existen en la Provincia de Buenos Aires, y que
hemos presentado en la Ciudad.
Esto es crear una barrera sanitaria, que es una pared donde están incrustadas
máquinas automáticas lavacentrifugadoras de paso trazante. Esto
quiere decir que tiene dos bocas. Entonces la ropa entra por el área de
ropa sucia, se mete adentro de la máquina, se procesa y cuando está
procesada suena una chicharra del lado de la ropa limpia, desde donde la sacan
los compañeros del otro lado. Estos compañeros, del área
de ropa limpia, no pueden pasar a la de ropa sucia, y los de ropa sucia tienen
que pasar con un baño especial, con puerta trampa, donde se bañan,
se cambian de ropa para pasar hacia el lado de la ropa limpia. La ventilación
debe hacerse desde la ropa limpia hacia la ropa sucia, y ahí debe haber
extractores con filtros para que no se contamine el medio ambiente.
La presión en el área de ropa sucia tiene que ser negativa para
que no vuelen tanto los virus y bacterias, y donde las cañerías
de los efluentes tienen que ir a una cámara de tratamiento de efluentes
para que cuando salgan no contaminen. Y los vehículos deben ser específicos,
unos de ropa limpia y otros de ropa sucia, o de lo contrario, tiene que haber
una división transversal para que no se mezcle la ropa.
Yo creo que tenemos que tomar conciencia de esta problemática, porque estamos
hablando nada más y nada menos que de la vida y de la muerte de las personas.
Estas denuncias las vamos a seguir haciendo hasta que se tomen las medidas necesarias
para solucionar esta problemática.
Alejandro Massenzana, secretario
de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo.
Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN).
Toda esta actividad que reúne el Estado es muy difícil de abordar
en el tema de salud y seguridad. Pero ¿por qué es difícil?
Esto tiene una explicación. El Estado es un empleador difuso. Es muy difícil
tener un empleador que no es dueño, que no es propietario, que está
por dos años, cuatro años, seis meses.
Nosotros los representantes sindicales del Estado tenemos que luchar contra toda
una opinión pública que no comprende el problema de nuestros compañeros.
La realidad del trabajador público sabiendo que está despersonalizado
completamente, sabiendo que está sin posibilidades a veces de tener continuidad
laboral, una carrera, la posibilidad de obtener mejoras en base a su desempeño,
y por sobre todas las cosas, un trabajador del Estado que sabe que tiene lo que
tiene y que es muy difícil que puedan darle algo más respecto de
su calidad de vida como trabajador con respecto de su seguridad y de su salud.
Estoy hablando del Estado, pero ustedes dirán: ¿cuál Estado
es, nacional, provincial o municipal? Cualquiera de los tres. Si salen, se van
a encontrar con establecimientos que están haciendo patria, que tienen
trabajadores del Estado que están en pésimas condiciones.
Hace muy poco tiempo nosotros hicimos presentaciones, reclamando que el Estado
proteja a sus trabajadores en la zona del Litoral por el tema del dengue. Porque
los mosquitos los tenemos en Buenos Aires, pero en el Litoral estamos teniendo
los mosquitos que trasmiten el dengue.
Entonces algunos organismos sí, otros organismos no ¿Cómo
se hace para hacer una traza común, una política de prevención
nacional que no sólo abarque la legislación nacional sino también
que abarque y proteja a los trabajadores que están en los organismos del
Estado nacional, provincial y municipal?
Me quiero referir al trabajo que estuvimos haciendo el año pasado desde
el sindicato recorriendo algunas provincias, y estamos dedicándonos fuertemente
a la formación de nuestros cuadros sindicales en materia de salud y seguridad.
Lo hacemos porque estamos convencidos de que si tenemos buenos delegados que se
acerquen a los compañeros, que estén al lado de ellos y mirando
el puesto de trabajo todos los días, se pueden lograr cambios porque es
el trabajador el único que puede mejorar su calidad de trabajo.
Ustedes me dirán que el trabajador tiene derecho a tener un trabajo sano
y seguro, pero la responsabilidad es del empleador, la obligación es del
empleador. Correcto, es así pero es solamente el trabajador el que puede
poner el dedo en la llaga. Porque el empleador generalmente no se sienta, no ocupa
el espacio que está ocupando ese compañero o esa compañera.
Por eso nosotros, en esta capacitación para los cuadros sindicales, queremos
hacer un trabajo multiplicador y observar y poner de una vez por todas cada uno
de los riesgos arriba de la mesa. Hacer visible lo invisible. Para poder dejar
esa costumbre de que lo que está establecido no se puede cambiar.
Pero es necesario también que haya un profundo cambio cultural de todos
los actores, y esto en el Estado se nota, y mucho. Nosotros estamos viviendo un
momento excepcional. Estamos viviendo un momento en donde todas las actividades,
y la nuestra en particular, está teniendo una transición en la democratización
de las relaciones laborales.
Y digo transición porque todavía no lo tenemos completamente terminado
y aceitado el mecanismo, pero empezamos a participar y a discutir, y estamos sentándonos
en una mesa por primera vez empleador y trabajadores. Por lo menos en el sector
público nacional. Por lo menos para un universo de 80.000 trabajadores
del Estado Nacional que con un convenio colectivo de trabajo empiezan a tener
participación a través de distintas delegaciones destinadas a las
Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (CyMAT) en organismos centralizados y
descentralizados. Y éste es un arduo camino que hay que trabajarlo todos
los días, y donde es muy difícil que el trabajador participe.
Éste es uno de nuestros problemas. Porque ese trabajador que todavía
no cree en estos cambios, también tiene miedos. Miedos que por esa actitud,
por esa participación se pueda venir todo en contra. Y ahí no podemos
quedarnos los delegados solos. Los delegados necesitamos de la compañía
de los trabajadores, porque en esta actividad, de la salud y la seguridad, como
dije antes, necesitamos esos aliados.
Estuvimos recorriendo las provincias, y estuvimos haciendo capacitaciones, y encontramos
deficiencias en el sistema. Es muy difícil que a un hospital provincial
esté asistiéndolo como corresponde, esté visitándolo
un inspector de la Subsecretaría de Trabajo y que le pueda dar soluciones.
El Estado contra el Estado no va. Tenemos varias denuncias de organismos públicos,
y los compañeros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) van
al lugar donde se originó la denunuca, hacen los relevamientos y siguen
haciendo actas, y siguen denunciando los problemas que tienen los organismos,
pero todavía la solución no llega en todos los casos, porque es
muy difícil Estado contra Estado.
Entonces, nosotros teníamos desde el principio de esta paritaria, un sueño,
una idea, de cómo cambiar culturalmente esto y era empezar a trabajar fuerte
en la concientización, sabiendo que la única forma de corregir en
el futuro es la prevención. Y para trabajar en la prevención hay
que trabajar en una agenda única. Hay que trabajar para lograr acuerdos,
hay que trabajar por lo menos sabiendo todos desde dónde partimos, cuál
es el punto cero. Porque si no hay reconocimiento del punto cero, de cómo
estamos, de cuál es nuestro presente, difícilmente podamos después
hacer estadísticas, análisis. Porque lo importante es saber reconocer
dónde está el error, dónde está el problema. Y dónde
está el posible factor de riesgo para un accidente o una enfermedad profesional.
En ese sueño que teníamos dijimos: vamos a hacer un programa permanente
de capacitación para los paritarios. Me van a decir que es lógico,
que es la actividad que debe hacer un sindicato, formar a sus cuadros. No, el
sueño nuestro estaba en reunir a los paritarios de ambos lados. Poder sentarnos
en una actividad de formación, la representación empleadora con
la representación sindical.
Ese sueño, que estuvimos preparando y fue un anhelo de esta organización
sindical, gracias a este gobierno, gracias a la participación concreta
de mis compañeros que también estoy representando acá, con
unidad de pensamiento y de acción, de la comisión CyMAT central
del convenio colectivo general para el sector público nacional, pudimos
empezar este curso el año pasado y ya hay setenta paritarios formados de
distintos organismos centralizados y descentralizados del sector público
nacional.
Se trata de un programa permanente porque vamos a seguir este año, y nuestro
anhelo es que todos los paritarios, todos los que integran esas delegaciones CyMAT
para discutir condiciones de trabajo pasen por esta actividad. Porque una de las
condiciones que ponemos es que para poder asistir tienen que venir justamente
de los dos lados.
Esta actividad, como formación, es corta, pero es algo muy importante y
yo creo que cambia el punto de partida porque uno puede ver en este curso cómo
de un mismo organismo se sienta el director de recursos humanos, el representante
de administración, el director o jefe de departamento, o representante
del servicio de medicina ocupacional, junto con la representación de los
dos sindicatos. Porque en esta comisión no sólo está UPCN,
también está la Asociación de Trabajadores del Estado, y
estamos poniéndonos de acuerdo todos en una misma traza sobre cómo
podemos hacer prevención.
Yo no sé cuál va a ser el final del camino, pero me parece que esta
actividad es una de las puntas que encontramos como para poder pensar en un futuro
mejor, sería muy ingrato si no dedicara en este caso una especial mención
para dos organismos que también participaron con la comisión central
del convenio colectivo de trabajo en CyMAT. Uno es el Instituto Nacional de la
Administración Pública, que nos ha facilitado toda su infraestructura
para poder llevar adelante este curso y para continuarlo este año, y también,
por supuesto, la actividad docente y todo lo que aportaron los especialistas de
la SRT, que son el organismo técnico asesor de nuestra comisión
central.
Quería comentarles esta experiencia que vamos a seguir desde el sindicato
para que los que puedan aplicarlo lo hagan, porque es muy bueno, porque va estrechando
los caminos. Hay que superar las diferencias y ponerse a trabajar sobre el destino
común.
Quiero hacer un especial reconocimiento a todos los compañeros, desde el
primero hasta el último, desde el más antiguo al más nuevo
de la SRT. Estos compañeros y compañeras que cada vez que solicitamos
su presencia, cada vez que necesitamos un inspector dicen presente. Creo que están
cumpliendo todos los días con la labor que tienen encomendada y creo que
es un organismo de control ejemplo en esta parte, en este momento que estamos
viviendo de esta rica historia de la política argentina en materia de salud
y seguridad.