Palabras
de clausura del Director Adjunto de la OIT en Argentina,
Dr. Javier González-Olaechea
En seguimiento a una iniciativa de nuestro Director General, el
Sr. Juan Somavía, nuestra Organización ha instituido el 28 de abril
de cada año como la Jornada Mundial de la Seguridad y la Salud en
el Trabajo, en la que conmemoramos a los trabajadores y a las trabajadoras
que han sufrido consecuencias sobre su salud y sobre su seguridad
derivadas del trabajo, incluso a aquellos y aquellas que han perdido
su vida en el trabajo.
Cuando la OIT instituye un día mundial busca resaltar el problema
y fomentar que se adopten soluciones en un clima de amplia colaboración
y convergencia. Esta vocación refuerza nuestro mandato histórico
e institucional de luchar por la vigencia de los derechos laborales,
más aún cuando las cifras que conocemos de víctimas de accidentes
de trabajo en el mundo siguen siendo enormes.
En ocasión de la clausura de esta conmemoración en Argentina, en
primer lugar, quiero agradecer a la Superintendencia de Riesgos
del Trabajo, y en particular a su Director, el Sr. Héctor Verón
y a su equipo de colaboradores, por haber promovido con tanto éxito
la organización de estas actividades tan significativas para la
protección de la salud y de la seguridad de todos los trabajadores
y trabajadoras.
Creo que la Semana Argentina de la Salud y Seguridad en el Trabajo
de este año 2004 constituye un nuevo hito de estas disciplinas en
Argentina y es una muestra clara de la relevancia que se les asigna
en este Gobierno.
Quisiera agradecer especialmente a todos los ponentes de estas tres
jornadas por sus valiosas contribuciones, las que desde diferentes
puntos de vista han abordado esta temática tan relevante. Estoy
persuadido que esas ponencias servirán, de aquí en adelante, como
material de reflexión y análisis para otros profesionales y estudiosos
de estas materias en todas las regiones del país.
Por otra
parte, nos ha sido muy grato poder contribuir en esta ocasión con
los aportes técnicos elaborados por varios profesionales de nuestra
Oficina, quienes han venido de diversos países de la región, para
aportar sus experiencias y reflexiones en estos temas tan relevantes
para el afianzamiento del progreso social y económico de Argentina.
Confiamos que los resultados alcanzados puedan ser compartidos por
todos los actores sociales y que las conclusiones puedan ser el
motivo de nuevas iniciativas que inspiren tanto al Gobierno de este
país, como a las organizaciones de empleadores y de trabajadores.
Con ese propósito hemos apoyado a la Superintendencia en la publicación
de un libro que recoge todas las ponencias y que esperamos que pueda
ser distribuido a tolas las instituciones que se ocupan de las cuestiones
de la seguridad y salud en el trabajo y a los profesionales interesados.
En ese sentido, esta Oficina se compromete a acompañar, en la medida
de nuestras posibilidades, a las iniciativas que han surgido en
este evento y que hayan sido seleccionadas por la Superintendencia
de Riesgos del Trabajo, con miras a afianzar la puesta en marcha
de programas de trabajo institucionales que conduzcan a mejores
condiciones de trabajo y menores riesgos en los puestos de trabajo.
Quisiera, para concluir, hacer un llamado de atención en relación
con la necesidad de extender la protección en materia de seguridad
y salud en el trabajo y, más específicamente, de los conceptos de
la cultura de prevención de riesgos laborales, para los trabajadores
y las trabajadoras que integran ese universo poco estructurado pero
cada vez más importante de la economía informal. Éstos y éstas representan
ya un porcentaje significativo de la población económicamente activa
y, para proteger su salud y su seguridad, resulta importante alcanzarlos
con medidas simples pero eficaces que contribuyan no sólo a preservar
sus vidas sino también a mejorar sus condiciones de trabajo.
Confío, finalmente, que los programas y las actividades que se pongan
en práctica sirvan para reducir los déficits de trabajo decente
relativos a la protección de los trabajadores y de las trabajadoras
en Argentina. |